Un nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) Brecha de Emisiones, se conoció esta semana e indica que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero tienen que bajar un 7,6 % cada año entre 2020 y 2030. Y esto sólo es posible si loas países quintuplican sus esfuerzos. De no ser así, un objetivo poco alcanzable a estas alturas, no se podrá cumplir en el objetivo de alcanzar el objetivo que se estableció en el Acuerdo de París de no sobrepasar una temperatura promedio global por encima de los de 1,5°C. El Informe advierte que tal como está el escenario actual las temperaturas aumentarán 3,2 °C a fines de siglo, lo que provocará impactos climáticos de enorme alcance.
La mayor parte de las emisiones proviene del uso de combustibles fósiles en el sector energético. En segundo lugar se encuentra la industria, seguida de la silvicultura, el transporte, la agricultura y los edificios.
El año 2020 será decisivo para la acción climática porque entrarán en vigor los nuevos compromisos climáticos que cada país presentará en la Cumbre de Cambio Climatico por realizarse en Madrid , para impulsar las transformaciones necesarias en nuestras economías y sociedades.
La buena noticia es que hay soluciones disponibles para hacer posible el cumplimiento de los objetivos acordados en París, pero no se están implementando a la velocidad necesaria. Según el informe, todavía es posible limitar el cambio climático a 1,5 °C, y si bien existen muchos esfuerzos ambiciosos de gobiernos, ciudades y empresas es necesario implementarlos a mayor escala.
¿Qué es necesario hacer?
Poner en marcha rápidamente la descarbonización completa del sector energético. Las energías renovables y la eficiencia energética son fundamentales para esa transición energética.

El transporte eléctrico podría reducir las emisiones de CO2 de ese sector en 72% para 2050. Cada sector y cada país tienen oportunidades únicas para aprovechar las energías renovables, proteger los recursos naturales, las vidas y los medios de vida, y transitar hacia la total descarbonización.
Argentina tiene ley de cambio climático

No hay tiempo que perder. A partir de 2020 y durante la próxima década debemos reducir las 7,6% anual para frenar el calentamiento global en 1,5˚C.





