Para tener una huerta en casa libre de venenos su planificación es esencial y recorrerla a menudo es sumamente necesario para detectar de forma temprana potenciales plagas. Te compartimos 5 repelentes naturales para combatir insectos y hongos que pueden afectar tus cultivos.
Caracoles de tierra

Los caracoles son grandes minadores de hojas y en poco tiempo pueden arruinar un follaje completo. Para prevenir estos ataques las cáscaras de huevo vienen de lujo. Muchas personas las tiran a la basura cuando en realidad son un gran complemento para los compost y una barrera física contra las babosas.
Necesitaremos picar las cáscaras y realizar cercos que rodeen nuestras plantas más sensibles. Los caracoles no podrán atravesarlas dado que al intentarlo sufrirán grandes daños.
Nunca viene mal realizar una remoción manual cada vez que nos topamos con uno revisando la huerta.
Por si no fuera poco, las cáscaras de huevo aportan una importante cantidad de calcio al sustrato que fertilizarán las plantas.
Mosca Blanca

Esta pequeña mosquita es extremadamente molesta en los meses de verano. Podemos encontrarla en tomates y cítricos posadas sobre las hojas. En los cítricos se vuelve una molestia mayor dado que al defecar en el follaje fomentan la formación de un hongo llamado «fumagina» u «hollín». Muchas veces pensamos que las hojas simplemente están sucias y en realidad están siendo atacadas por una plaga que dificulta la fotosíntesis.
Por eso, antes que ponerse a limpiar hoja por hoja en otoño, conviene combatir la mosca blanca en verano y el preparado de jabón blanco puede ser la solución. Para elaborarlo mezclá:
- 10 gramos de jabón blanco
- 1 litro de agua
Con un pulverizador hay que aplicarlo encima de las hojas una vez por semana.
Hormigas Minadoras

Estos animalitos pueden atacar una plata y deshojarla en muy poco tiempo. La prevención resulta fundamental si nuestro problema son las hormigas. En el caso de los cítricos, conviene rodear su base con plantas de tomillo cuyo olor las repele.
Pero al tomillo podemos ayudarlo con un preparado de paraíso el cual se realiza con los frutos maduros del árbol conocidos como «venenitos». Estos actúan como toxinas de contacto por la presencia de limonoides.
Lo recomendable es dejar macerar los frutos en agua por dos semanas (no te olvides de rotular cuando comenzó el proceso). Luego se diluye 1 parte del macerado en 5 partes de agua t se rocía alrededor de los canteros.
Es importante no confundirlas con otras especies de hormigas carnívoras, mucho más pequeñitas, que pueden ser de gran ayuda en otras oportunidades
Chinche verde
Estos insectos pueden ser muy dañinos en la huerta. Su aparato bucal les permite perforar tallos y frutos para extraer la salvia. Y es extremadamente frecuente encontrarlos entre los tomates en su estado adulto o a aquellos juveniles que aun no han cambiado su coloración al verde.
Para prevenirlos es conveniente realizar canteros de aromáticas eligiendo especies como la albahaca. Este hexápodo se ahuyentará con el aroma y ni se acercará a nuestros cultivos.
Hongo Oídio
Por último no queremos dejar pasar a este hongo tan frecuente en las plantas de zapallo. Lo podemos reconocer ya que comienza a extenderse una mancha blanca e las hojas de la planta. Puede darse en temporadas muy húmedas que favorecen la expansión del mismo.
Por ello recomendamos eliminar aquellas hojas atacadas quemándolas. Es muy importante no arrojarlas al compost ya que las esporas pueden proliferar en el mismo y perjudicar posibles cultivos.
Luego les proponemos rociar el resto del follaje con un preparado de leche. Deberán mezclar 1 litro de leche en 9 de agua e incorporar 200 gramos de bicarbonato de sodio. Cada 10 días pulverizar las hojas de forma preventiva y fortalecer la práctica en tardes muy húmedas.
Ahora sí, con los pies en la tierra y la tierra en las manos ¡a trabajar esa huerta!






