Se acerca el verano y la cosa empieza a cambiar. Como la naturaleza es sabia el jardín nos pide lo mismo que a las personas: bajar el ritmo en épocas de calor. Quedan las últimas anuales de primavera, es momento de cosechar semillas, ya no se siembra, no se plantan nuevos canteros, no se fertiliza y no se trasplanta salvo algunas excepciones. Pero hay algunas tareas fundamentales de verano en el jardín:
Riego: es necesario aumentar la frecuencia del riego, a una vez por día si es profundo o dos.Siempre en horarios en los que no se evapore el agua y siendo conscientes de no derrocharla.
1, Césped: es la época en la que aparecen algunas plagas como el famoso bicho torito. Atentos a ellas.
2. Desmalezado: una tarea que nunca se termina pero que hay que seguir haciendo, «desyuyar».

3. Plagas y enfermedades: es la época en la que más aparecen en las plantas mancha negra, pulgones y oidio estarán a la orden del día. Cada una tiene su prevención y su tratamiento. Observá y consultá con especialistas para mantener la sanidad del jardín pero SIEMPRE cuidá que sean productos orgánicos y no químicos los que uses para combatirlos.
4. Poda de herbáceas: es una practica no muy difundida pero muy efectiva. A mediados de enero se podan a la mitad, lavandas, salvias, buddlejas y demás herbáceas. Queda muy feo, sí, pero te aseguro que crecerán más compactas y lindas en el otoño y no tan peladas como suele ocurrir cuando no se hace la poda.
5. Eliminar flores marchitas, ramas y hojas rotas o enfermas, chupones de rosales y arbustos.

6. Tutorar las plantas de gran desarrollo como dahlias y asters.
A los jardineros nos manda el clima y vivimos al ritmo de las estaciones. Llegó el momento de retraernos un poco, como hacen las plantas. A disfrutar de lo hecho, de la casa y de la familia que bien merecido nos lo tenemos





