En la ciudad de Campo Grande, en el estado de Mato Grosso do Sul, Brasil, se acoge desde el pasado 23 de marzo la 15ª Reunión de la Conferencia de las Partes (COP15) de la Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silvestres (CMS).
El evento, que se extenderá hasta el 29 de marzo, se centra en el lema «Conectando la naturaleza para sostener la vida», funcionando como antesala de la esperada COP31 sobre cambio climático, en Turquía.
Las 133 partes que integran la convención debaten estrategias para proteger corredores biológicos vitales para aves, mamíferos marinos y terrestres que recorren miles de kilómetros cada año, independientemente de las fronteras de cada país.

«Las especies migratorias se desplazan entre países y continentes. Muchas pasan por Brasil, pero no pertenecen a un único territorio. Por ello, la COP15 es un acto de cooperación y altruismo de gran relevancia.» afirmó João Paulo Capobianco, Secretario del Ministerio de Medio Ambiente de Brasil y presidente designado de la conferencia.
Entre los puntos más destacados de la agenda, sobresale la propuesta de expandir las Áreas Protegidas bajo un enfoque de conectividad, buscando integrar el histórico objetivo «30×30» (proteger al menos el 30% de las tierras y el 30% de los océanos del planeta para el año 2030) del Marco Global de Biodiversidad con las rutas específicas que recorren las especies.
A su vez, se evalúan normativas internacionales para reducir las interferencias de contaminación lumínica y sonora que, según los expertos, desorientan de forma crítica a las aves migratorias y a los grandes cetáceos en sus desplazamientos oceánicos.
Historia de la COP.
La Convención sobre las Especies Migratorias, también conocida como el Convenio de Bonn, se firmó en 1979 y entró en vigor en 1983. La edición anterior, la COP14, tuvo lugar en Samarcanda, Uzbekistán, en 2024, donde se presentó el primer informe sobre el estado de las especies migratorias en el mundo, revelando que casi la mitad de las especies listadas están disminuyendo.
Brasil es uno de los protagonistas de esta COP. además de funcionar como sede, los ecosistemas de El Pantanal y El Amazonas funcionan como corredor crucial y único en el mundo para la biodiversidad.
A su vez, el gigante sudamericano puso sobre la mesa la cooperación en materia de conservación de los países que comparten ecosistemas. «Es insuficiente que una nación adopte medidas estrictas si, al atravesar una frontera, esos mismos animales encuentran territorios sin controles» plantearon en la convención.

El presidente de Brasil, Lula Da Silva, expresó un claro mensaje: «Desde la Amazonía hasta el Cerrado, desde el Pantanal hasta los Andes, desde los bosques tropicales hasta las zonas costeras, los corredores ecológicos esenciales están bajo amenaza. El tema de este Segmento de Alto Nivel resalta algo que es fundamental: no habrá prosperidad duradera en América Latina sin proteger nuestra biodiversidad.«
«El cambio climático, la contaminación del agua y los proyectos de infraestructura sin una planificación adecuada son desafíos crecientes. Por eso, esta COP15 en Campo Grande no es solo una reunión técnica, sino un acto de soberanía compartida sobre la vida que transita por nuestros cielos y ríos.» Prosiguió el mandatario
La discusión en esta cumbre de Campo Grande se centró en los métodos de financiación. La conservación de especies migratorias ya no puede depender de donaciones esporádicas, sino de una arquitectura financiera integrada.
Así, se acordó la creación de un fondo de respuesta rápida para la protección de corredores biológicos críticos, con un enfoque inicial en los países del Sur Global.





