Por Angeles Rempel
Hace décadas nos acostumbramos a consumir productos con envases descartables sin considerar los residuos que estos producían. Llegó al Congreso una ley que pretende hacer foco en la producción y gestión de envases. En esta nota Agustina Grasso, conocida en redes como la “Cronista Milenial” nos ayuda a comprender la ley y nos comenta su componente más innovador: la inclusión social.
Ha pasado ya mucho tiempo de aquellas visitas al almacén con la bolsa cargada de botellas de gaseosa retornables. Ni hablar de cuando el lechero repartía las botellas de vidrio casa por casa. En la época del hiper consumismo vas, compras, consumís y tirás. Pero ¿tiene lógica gastar tanta energía en fabricar un material que usaremos posiblemente unos pocos minutos y que tardará cientos de años en degradarse? ¿tiene sentido que paguemos con nuestros impuestos el reciclado de un envase que produjeron otros?

Agustina Grasso es periodista ambiental, influencer y directora del documental “Trash”. Bajo el nombre de @cronistamilenial viene estudiando y comunicando hace tiempo la problemática de los residuos en nuestro país. Hace una semana fue convocada a una reunión en diputados para expresar la importancia de tener una ley que regule los envases: “El proyecto de ley de presupuestos mínimos de protección ambiental para la gestión integral de envases y reciclado inclusivo es una ley muy importante porque generaría que las empresas empiecen a hacerse responsables de del costo ambiental que generan los envases que insertan en el mercado” comenta Agustina.
La Cronista Milenial explica que la ley busca premiar a aquellos envases que sean “ecoamigables”. Cuánto más fácil de desmontar, reciclar y reutilizar sea un envase, mayor será el premio que la ley otorgue ya que el perjuicio ambiental producido va a ser menor.
En Argentina el que rompe ¿paga?
“Esta ley nos trae a revisar cuál es el sistema de residuos que tenemos actualmente en el país. Porque ahora son nuestros impuestos los que financian el transporte por tierra y el entierro de los residuos. Eso es lo que estamos pagando hoy en día con nuestros impuestos. ¿Realmente como sociedad civil queremos seguir fomentando este tipo de sistema?” se pregunta Agustina.
Ella aclara que uno de los principales problemas que tenemos en el país es que los municipios aseguran no tener fondos para poder llevar adelante sistemas de reciclado y poder formalizar a aquellas personas que hacen el trabajo de recuperación. Si se impusiera una tasa ambiental a aquellos generadores que produzcan envases poco amigables se podría financiar un sistema de reciclado que hoy en día los municipios no pueden llevar adelante. Agustina añade “si nosotros tuviéramos una ley de envases que pusiera un límite a la producción de envases que no son amigables con el planeta, también estaríamos fomentando que menos residuos vayan a rellenos sanitarios y a basurales a cielo abierto”. Actualmente son más de 5000 los basurales clandestinos que se encuentran en municipios que dicen no poder invertir en rellenos sanitarios.
Ley de envases, CON INCLUSIÓN SOCIAL
El actual proyecto de ley fue presentado por el Ejecutivo a través de bloque del Frente de Todos. Pese a que en otros años se habían presentado leyes de envases esta tiene un condimento extra: la inclusión social de los y las recuperadoras. “La diferencia que tiene esta ley es que la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores estuvo involucrada en su redacción desde el día 1 y eso es algo único en el mundo. Porque justamente los otros proyectos eran redactados por el sector industrial, el sector empresario y dejaban de lado al sector de cartoneros, carreros y recicladores.” comenta Agustina quien explica que las otras leyes dejaban que las empresas gestionaran sus propios sistemas privados de reciclado y no involucraban al sector cartonero que históricamente, sobre todo desde el 2001 viene haciendo un trabajo de reciclado de manera informal.
“Son casi 150.000 personas dedicadas a la actividad cartonera y lo venían haciendo como iba saliendo. Lo importante es que se fueron formalizando en Cooperativas, pero a pesar de esto siguen teniendo condiciones laborales nefastas. Yo hace poco fui al basural de Luján y vos veías como estaba la gente al sol, expuesta a cualquier condición climática, trabajaban sin condiciones de seguridad alguna.”
Las trabas que debe sortear el proyecto
Algunos sectores de la oposición política y la Cámara Argentina de la Industria Sin Alcohol emitieron opiniones desfavorables para con el proyecto argumentando que este nuevo “impuesto” terminaría afectando al IVA. Agustina luego de asesorarse con economistas y especialistas como integrantes de la Red de Investigación y Acción sobre Residuos, contra argumenta: “primero que no es un impuesto, es una tasa ambiental ¿qué quiere decir? Que premia a aquellos envases que son más amigables con el planeta. Y algo importante también es que el valor de esa tasa no va a superar el 0,6 del valor de la canasta básica y no podrá ser superior al 3% del precio mayorista de venta del producto envasado. Lo segundo es que la tasa se calcula sobre el costo de reciclar los envases, no sobre el precio de venta de los productos y el costo podría llegar a ser de hasta el 3% solamente si el productor no hace absolutamente nada para salvaguardar los efectos contaminantes. La idea es que con la ley los productores puedan hacerse cargo y puedan gestionar envases de maneras más amigables con el planeta. La verdad es que el que debería hacerse cargo de este costo es el productor, no el consumidor”
Por lo tanto, esta ley se basa en la responsabilidad social empresarial del productor asumiendo los costos quien genera el pasivo ambiental. Agustina concluye: “los envases terminan en un relleno sanitario, en un basural a cielo abierto y no es que desaparece por arte de magia, sino que ese envase el día de mañana afecta a la fauna, a la flora, a los territorios de sacrificio. No olvidemos que en general los rellenos y los basurales están en zonas pobres, zonas que tienen menor grado de consumo y que sin embargo terminan pagando las consecuencias y los platos rotos de los sectores de la sociedad que más consumen. Se da algo totalmente injusto.”
Resulta evidente pensar que necesitamos una ley de envases que regule la generación de residuos que tanto daño le están haciendo al planeta y que contribuyen a la desigualdad ambiental. Por una #leydeenvasesconinclusiónsocial
Para ver el documental TRASH hace clic acá






