Dentro de las innumerables áreas protegidas que ofrece nuestro país, una de las más impresionantes es el Parque Nacional Lanín, en la provincia de Neuquén. Creado en 1937 y con el emblemático volcán homónimo de más de 3.700 metros que se impone sobre el paisaje, el parque ronda las 412.000 hectáreas y alberga 24 lagos.
Su ecosistema contiene un sinfín de especies. La más icónica es el Cóndor Andino, el cual aparece en el emblema del parque. Pumas, zorros, monitos del monte y el fío fío silbón son más ejemplos de la abundante fauna.
En cuanto a los árboles, araucarias, coihues y lengas conforman los bosques del lugar. Por las zonas de menor altura y mayor humedad, se extiende la Selva Valdiviana
Debido a la cantidad de actividades para hacer y paisajes para visitar, el parque es visitado por una inmensa cantidad de gente año tras año. En San Martín de los Andes, se encuentra el cerro Chapelco, uno de los centros invernales más importantes de Argentina. El lago Escondido, el Lolog, Quila Quina y muchos atractivos turísticos hace que sea uno de los diez Parques Nacionales más visitados del país.

Entre los amplios bosques , se encuentra la famosa “cascada oculta”, o Quechuquina, a la cual se llega mediante un sendero de tres kilómetros, al norte del Lago Lácar y cerca de Playa Yucó.
El parque es una zona altamente propensa a incendios. Tan solo una chispa puede activar un foco y extenderse por metros y metros.
Si este verano tenés la suerte de visitar la Patagonia, es necesario tener extremo cuidado a la hora de apagar el fuego y asegurarse que quede extinta hasta la más pequeña brasa. También recolectar toda la basura que encuentres, en especial en los campings, las playas y la ruta, ya que un pedazo de vidrio, una lata o hasta un mínimo papel de aluminio pueden actuar como lupa con el sol y quemar su alrededor.
Valoremos los paisajes de nuestra tierra y entendamos que es nuestro deber cuidarlos como se debe.





