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¿Por qué es tan importante que se apruebe la Ley de Humedales?

2020 será recordado como el año en que comenzó la pandemia de Covid19, pero también por el número de hectáreas quemadas en Argentina y en toda la región que afectaron humedales. El año pasado, fue el de mayor cantidad de focos activos en el país desde que se tienen registros en 1999, según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales de Brasil. En este contexto surgieron más de 10 proyectos de ley desde ambas Cámaras Legislativas para proteger estos ecosistemas y regular las actividades que se desarrollan allí.

Los humedales son zonas que permanecen inundadas o con su suelo saturado por agua por un tiempo considerable. El agua puede provenir del mar, de los ríos, las lluvias o de napas subterráneas. Su definición abarca una gran diversidad de paisajes, tales como lagunas altoandinas, zonas costeras marinas, lagunas endorreicas, turberas y llanuras de inundación, entre otros.

Las principales amenazas que enfrentan los humedales son la intensificación de las actividades agrícolas y ganaderas y los desarrollos inmobiliarios. Para avanzar sobre estos ecosistemas se producen «quemas» (según datos del Ministerio de Ambiente 95% de ellos son intencionales) y si se combinan en casos, como lo sucedido con la bajante del Río Paraná, la situación puede volverse crítica. En los meses de julio las nubes de humo alcanzaron la ciudad de Rosario y posteriormente incluso la Ciudad de Buenos Aires .

La importancia de cuidar estos ecosistemas que cubren el 21% del territorio nacional radica en sus múltiples servicios ecosistémicos. Quizás el más evidente que nos brindan los humedales sea el de provisión de agua potable. Estos actúan como grandes reservorios de agua disponibles para el consumo humano en sus diversas actividades. Además, algunos funcionan como purificadores de sustancias contaminantes, reteniendo nutrientes dañinos para nuestro organismo.

Los humedales son también el hogar de una gran diversidad de flora y fauna, en su mayoría aves migratorias y en algunos casos especies en peligro de extinción. Si se lograra proteger a estos ecosistemas mediante la reglamentación del texto que se encuentra trabado en la Cámara de Diputados, también se estaría protegiendo a estas formas de vida silvestre amenazadas.

Si lo vemos desde un punto de vista más global, los humedales son importantes sumideros de carbono fundamentales para la mitigación del cambio climático, además sirven para retener el efecto de las tormentas que serán cada vez de mayor intensidad y las inundaciones, constituyendo una de las llamadas “soluciones basadas en la naturaleza” para la adaptación en esta crisis climática.

También contribuyen en la formación de costas y en la protección contra tormentas. Los humedales costeros sirven como primera línea de defensa contra las precipitaciones, reduciendo el impacto de las olas; mientras que las raíces de las plantas fijan los sedimentos y retienen nutrientes. En el caso de los deltas, la sedimentación permite la creación de nueva tierra.

Por otro lado, los humedales constituyen zonas que abastecen de alimentos, recursos y medicina. Los productos que se pueden obtener van desde alimentos como el pescado, hasta madera para la construcción, leña, aceite vegetal, sal, plantas medicinales, tallos y hojas para la fabricación de tejidos, y forraje para animales.

De aprobarse la Ley de Humedales, se regularía la intensidad con que se realizan estas actividades, ya que en algunos casos como en el del cultivo de forraje para el ganado vacuno, esto puede implicar la quema de los pastizales para renovarlos. La reglamentación delimitaría donde y en qué momento, se pueden y donde no realizar este tipo de prácticas para reducir su impacto en estos ecosistemas.

Es importante remarcar que Argentina ha firmado la Convención Ramsar Sobre los Humedales, un acuerdo intergubernamental que ofrece el marco para la conservación y el uso racional de los humedales y sus recursos, generando una lista de humedales de importancia a nivel internacional, llamados Sitios Ramsar. A lo largo del territorio argentino podemos encontrar 23 humedales de estas características. Sin embargo, aunque se cuente con este estatus a nivel internacional, es importante remarcar la necesidad de la aprobación de la Ley de Humedales ya que la situación a nivel global de estos ecosistemas se ve amenazada. Según un informe publicado por la propia Convención Sobre los Humedales, desde la década del 70 se ha perdido el 35% de la superficie de los humedales a nivel mundial.

Actualmente se ha logrado unificar los proyectos de ley presentados en uno solo y se ha avanzado en distintas comisiones de la Cámara de Diputados. El texto establece destinar los presupuestos mínimos para la conservación, y el uso racional de los humedales, mediante el ordenamiento territorial de estos, sin embargo todavía resta pasar por las Comisiones de Agricultura y Ganadería, de Intereses Marítimos, Fluviales, Pesqueros y Portuarios y de Presupuesto y Hacienda, para que pueda ser tratado en el recinto. De no tratarse antes de que finalice el año este podría perder estado parlamentario teniendo que iniciar todo el trámite nuevamente. Esto ya sucedió en 2013 y 2016, cuando se había obtenido media sanción en el Senado, sin embargo, no se logró su aprobación en la Cámara Baja.

Desde más de 380 organizaciones, grupos, y movimientos de todo el país se pide un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados para que no se pierda el avance logrado y que finalmente se apruebe la ley. Los invitamos a firmar la siguiente petición para lograr un millón de firmas para que se le de un rápido tratamiento a esta legislación.

https://www.change.org/p/un-mill%C3%B3n-de-firmas-por-la-ley-de-humedales-sergiomassa-leonardo-grosso-brendalisaustin-gladys-gonzalez-danyvilar

Mariano Villares, es co-Fundador de la organización Sustentabilidad sin Fronteras, para él es clave es que se apruebe la ley «que se viene impulsando en el congreso desde el 2013, pero sin lograr la aprobación de ambas cámaras, a diferencia de otras leyes ambientales como la ley de cambio climático. Esto no es casualidad, la sanción de una ley de humedales afecta intereses concretos de determinados sectores, como el agrícola- ganadero y el inmobiliario, y eso sin dudas es lo que termina frenándola.. Es una ley clave para la conservación de la biodiversidad, del paisaje, para la mitigación y la adaptación al cambio climático, entre otros aspectos ambientales. Los humedales son los sumideros de carbono más eficientes que existen, debido a que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y resultan claves para la adaptación al cambio climático, disminuyendo el impacto de las mareas de tempestad y los tsunamis en las comunidades costeras, amortiguando los excedentes hídricos, reduciendo el poder erosivo de los flujos de agua y su velocidad de circulación hacia el mar, entre otros beneficios«, explica.

¿Cómo puede cambiar la situación actual de los humedales si se aprueba?

La ley busca promocionar la conservación, el uso sostenible y la restauración de los humedales, de sancionarse contaríamos con un Inventario Nacional de Humedales, que permitirá identificarlos en todo el país. Una vez detectados se deberá velar para que sólo se realicen en ellos usos racionales compatibles que no afecten negativamente la provisión de servicios ecosistémicos a la sociedad y en particular a los sectores más vulnerables que dependen de ellos. Por eso esta ley constituye una herramienta clave para la protección de los humedales.

¿Cómo podemos desde la sociedad civil ayudar a que se traten estos proyectos de ley?

Debemos seguir presionando para que los legisladores den tratamiento al proyecto, desde las redes sociales y desde las calles, como el ambientalismo está acostumbrado a hacer y tan buenos resultados obtuvimos en muchos casos, como la ley de cambio climático o la ley de educación ambiental. Y debemos seguir trabajando para visibilizar este tema que no suele aparecer en los medios masivos de comunicación.