
Ninguno de los armadillos vivientes se acerca a su peso y a su tamaño ni tiene patas proporcionalmente tan grandes. El Tatú carreta (Priodontes maximus) puede llegar a pesar unos 60 kg y medir más de 1.6 m desde el hocico hasta la punta de la cola que representa de 1/3 a 2/5 de su cuerpo.
Las extremidades anteriores están provistas de una gran garra central que utiliza para cavar madrigueras, inconfundibles por su gran tamaño de casi medio metro de ancho y 30 cm de alto. Es de hábitos nocturnos, se alimente casi exclusivamente de hormigas y termitas pero también como otros insectos, reptiles, arañas y carroña.

Habita selvas tropicales del Norte y Este de Sudamérica hasta el Norte argentino en Formosa, Chaco y Santiago del Estero.
En el imaginario colectivo es una especie extinguida y en muchas áreas ha desaparecido. Es víctima del tráfico ilegal de fauna para abastecer colecciones zoológicas tanto públicas como privadas y museos. Los pobladores locales lo cazan para alimentarse de su carne.
El Priodontes maximus fue declarado monumento natural provincial (áreas, cosas, especies vivas de animales o plantas, de interés estético, valor histórico o científico, a los cuales se les acuerda protección absoluta) por la provincia del Chaco y de Formosa en Argentina.





