Un informe preliminar sobre el daño en la fauna de los arrasadores incendios en Australia del verano pasado del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, siglas en inglés), estimó que fueron alrededor de 3.000 millones de animales fallecidos, entre mamíferos, reptiles, aves y anfibios.
La publicación, titulada: «Incendios: El daño en la Vida Salvaje», triplica la cifra inicial entre animales muertos o que vieron sus hábitat arrasados y fueron desplazados por el fuego, en un país que tiene ejemplares únicos en el mundo.
«Los hallazgos del informe son impactantes. Es difícil pensar en otro evento natural en el mundo que se recuerde que halla desplazado a tantos animales. Esto se considera como uno de los peores desastres en la vida salvaje de la historia moderna«, dijo en un comunicado Dermot O’Gorman, director ejecutivo de WWF-Australia.
En enero, Chris Dickman, de la Universidad de Sidney y quien supervisó este informe liderado por Lily Van Eeden, calculó que 1.250 millones de animales habían sido afectados por los incendios forestales en los estados australianos de Nueva Gales del Sur y Victoria, los más perjudicados por los recientes fuegos.
Entonces, el científico consideró que muchos animales que escaparon a las llamas tenían pocas probabilidades de sobrevivir, especialmente por la falta de alimentos, agua y una guarida, por lo que tendrían que desplazarse a lugares ya ocupados y estar en condiciones más vulnerables frente a sus depredadores.
Los resultados del informe suponen una llamada de atención para Australia y todos los países vulnerables a incendios extremos a raíz del impacto del cambio climático en la biodiversidad.
Fuente: EFE.






