Otros seis cóndores fueron hallados muertos la semana pasada en la localidad de Perito Moreno, Santa Cruz a causa de envenenamiento por Carbofuran, un veneno utilizado por algunos pobladores para tratar de controlar los ataques de grandes carnívoros (como pumas,zorros o perros) contra el ganado. El envenenamiento es una práctica habitual cuando un predador ataca animales de cría. Se les aplica a los cadáveres gránulos de carbofurán alrededor, ya que los mismos animales que los cazaron, vuelven a comer y se envenenan. Así no solo muere el depredador, sino también los animales carroñeros que dependen del depredador, como el cóndor. También se contaminan el suelo, el agua y se pone en peligro la salud humana con esta práctica que utiliza una sustancia que está prohibida por el SENASA en Argentina
El año pasado en la provincia de Mendoza se hallaron de treinta y cuatro cóndores envenenados de la misma forma y esta vez vuelven a encenderse las alarmas en Santa Cruz ya que hace menos de un año, en la misma localidad, se reportaron otros diez cóndores muertos por uso de Carbofuran y en enero de este año, otro cóndor y varias rapaces también murieron en Río Turbio. El cóndor andino está protegido por la ley nacional de fauna y es un animal amenazado hay 6700 ejemplares en toda América Latina y las muertes por envenamientos ya superan el 1% de la esa población.
En este caso actuó un equipo de miembros de Fundación Flora y Fauna, el Consejo Agrario Provincial (CAP), la Fundación Bioandina Argentina (FBA), el Conicet y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS),
Es necesario terminar con esta prácticas y generar leyes nacionales que garanticen la trazabilidad y la prescripción de los agroquímicos y castigar debidamente estos delitos ambientales que violan normativas ya existentes.





