Por Santiago Campeni – Cada 2 de febrero se celebra el día de los humedales en conmemoración de la adopción de la Convención Ramsar de los humedales, en 1971 en la ciudad iraní del mismo nombre. El objetivo de este día es resaltar la importancia de estos ecosistemas y sus múltiples servicios así como también generar conciencia sobre la pérdida de estos a nivel mundial.
La Convención Ramsar sobre los humedales tiene como misión la conservación y el uso racional de los humedales. La firma de este acuerdo supone el cuidado de estos ecosistemas. mediante acciones locales, nacionales y gracias a la cooperación internacional, como contribución al logro de un desarrollo sostenible en todo el mundo. La Convención aplica una definición amplia de los humedales, que abarca todos los lagos y ríos, acuíferos subterráneos, pantanos y marismas, pastizales húmedos, turberas, oasis, estuarios, deltas y bajos de marea, manglares y otras zonas costeras, arrecifes coralinos, y sitios artificiales como estanques piscícolas, arrozales, reservorios y salinas.
La convención cuenta con tres pilares fundamentales:
- Trabajar en pro del uso racional de todos los humedales de su territorio;
- Designar humedales idóneos para la lista de Humedales de Importancia Internacional (la «Lista de Ramsar») y garantizar su manejo eficaz;
- Cooperar en el plano internacional en materia de humedales transfronterizos, sistemas de humedales compartidos y especies compartidas.

En Argentina este acuerdo entró en vigencia el 4 de noviembre de 1992 y hasta la fecha se han designado 23 sitios Ramsar de importancia internacional. La heterogeneidad de estos territorios hace que en nuestro país haya humedales en forma de lagunas, deltas, y turberas entre otros. Las principales amenazas de los humedales en nuestro país son el avance de la frontera agrícola ganadera y los proyectos inmobiliarios. 2020 fue un año con cifras récord en materia de hectáreas quemadas que afectaron entre otros hábitats a las islas del Delta del Paraná.
Pero sin dudas la mayor amenaza que cuentan los humedales es la falta de una legislación que los proteja, ya que a fines del año pasado no se trató la ley de humedales que contaba con media sanción del Senado, y tampoco fue puesta entre el temario de las sesiones extraordinarias, perdiendo estado parlamentario por tercera vez, pese al apoyo de las organizaciones ambientalistas de la sociedad civil, y pese a que en la campaña de las elecciones de medio término, gran parte del arco político decía estar a favor de la aprobación de este tipo de legislación. Si algo puede destacarse en el último tiempo en materia de cuidado de estos ecosistemas, es la inauguración el pasado 31 de enero de faros de conservación en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, equipados con cámaras que identifican humo y calor, para alertar de manera más rápida ante la aparición de focos de incendio, a las autoridades locales.
La importancia de los humedales reside en sus múltiples servicios ecosistémicos, que van desde la captura de carbono, retener tormentas en caso de inundaciones, brindar agua potable hasta ser el hogar del 40% de las especies de flora y fauna.

La temática de este año es “Acción en favor de los humedales para las personas y la naturaleza”. Se hace un llamado para aumentar la ambición en materia de capital financiero, político y humano para garantizar su uso razonable y sostenible. Actualmente los humedales forman parte del 6% del territorio global y desde la década del 70 se ha perdido el 35% de su superficie, desapareciendo tres veces más rápido que los bosques.
Para revertir esta situación, La convención Ramsar plantea valorar los múltiples beneficios de los humedales y sus soluciones basadas en la naturaleza, gestionar los humedales de manera inteligente y utilizarlos de forma sostenible para mantener su salud y restaurar los humedales para revivir la biodiversidad y la vida. Entre las tareas de restauración de humedales, se destaca gestionar el agua y la contaminación de estos ecosistemas, restablecer la vegetación adecuada de estos ecosistemas y establecer programas de colaboración público privada que cuenten con el apoyo de las comunidades locales.





