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Argentina bajo fuego: incendios cada vez más frecuentes y nadie que se haga cargo

Por Caro Diotti – Argentina está en llamas. Once de las veintitrés provincias de nuestro país se incendian en este momento: Chubut, Río Negro, Neuquén, Santa Cruz Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Tierra del Fuego, Formosa, Misiones, Corrientes . ¿Las razones? Sequía, calores extremos, falta de agua, quemas intencionales y un modelo de deforestación, desmontes, quemas  y falta de recursos son un combo que vuelve imposible la situación.

El año pasado se quemaron más de dos millones de hectáreas en todo el territorio nacional, el equivalente a 1,5 millones de canchas de fútbol. El mayor impacto se dio en las sierras de Córdoba, el Delta del Paraná y la Patagonia. Además del millón de hectáreas quemadas por incendios en 2020, en la Patagonia –  desde la Navidad pasada a hoy  – ya quemaron alrededor de 4 mil hectáreas más de bosques nativos. Y según la Multisectorial de Humedales entre el año pasado y lo que va del 2021  se quemaron «más de 700.000 hectáreas en el Delta del Paraná lo que representa casi un 30 por ciento de su territorio. 

Ayer el COFEMA declaró la emergencia ígnea oficialmente en todo el país  por un plazo de 12 meses, dado el riesgo extremo de incendios.  En teoría es para “tener la posibilidad de gestionar partidas presupuestarias y, así, destinar dinero a aviones hidrantes, mover brigadistas y bomberos de otras provincias a los focos de incendio, además de comprar equipos”.  Puede suceder, pero no va a alcanzar. 

Los enormes incendios forestales que se producen tanto en nuestro país como en el resto del mundo como en Australia, Amazonia o California llaman la atención mundial hacia los prolongados períodos de calor y sequía cada vez más frecuentes, que son uno de los efectos del cambio climático. Se  los llama megaincendios y son aquellos que cubren más de 400 kilómetros cuadrados. Son extremadamente difíciles de contener y tienen un comportamiento extremo distinto  al estábamos acostumbrados a ver. Son nuevos fuegos causados por la crisis climática, de enorme intensidad, alta velocidad de propagación y vastas zonas afectadas.

Colecta solidaria de herramientas y materiales de construcción para la  Patagonia – Punto Noticias

En 2019, la organización Global Forest Watch contó más de 4,5 millones de incendios de más de 1 kilómetro cuadrado en todo el mundo, casi dos veces y media más que lo que se contabilizaba hace veinte años.  Pero hay un factor común que es que casi la totalidad de los incendios más devastadores de la última década ocurrieron durante períodos de clima inusualmente cálidos y/o seco debido al aumento de la temperatura global promedio en el planeta,

En Argentina el panorama no es distinto. En 2020 se registró el pico máximo en la cantidad de incendios y quemas en todo el país según datos del Instituto Nacional de Investigación Espacial (INPE, por sus siglas en portugués) de Brasil. Hace unas semanas el Servicio Meteorológico Nacional detalló en un informe que este año fue el más cálido y seco desde 1961 en la Patagonia, con temperaturas registradas de entre 0,5 y 2 °C más elevadas que el promedio. El récord anterior era de 1998. A nivel global las previsiones meteorológicas indican que hay un 93% de probabilidad de que 2021 se mantenga dentro de los 10 años más cálidos registrados en la historia.

Consecuencias catastróficas para los ecosistemas y para planeta. Tal como ocurrió con la Amazonía los incendios alimentados y exacerbados por el cambio climático,  impactarán sobre el clima del planeta porque los bosques quemados ya no alcanzarán a regenerarse para reabsorber la enorme cantidad de CO2 emitido a al atmósfera. Según estimaciones del Global Carbon Project, por una tonelada de CO2 que se inyecta hoy en la atmósfera terrestre, dentro de 100 años aún habrá 330kg y en 1000 años, 100 kg.

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sobre brecha de emisiones indica que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero tienen que bajar un 7,6 % cada año entre 2020 y 2030. Y esto sólo es posible si los países quintuplican sus esfuerzos.  El Informe advierte que tal como está el escenario actual las temperaturas aumentarán 3,2 °C a fines de siglo, lo que provocará impactos climáticos de enorme alcance. Uno de ellos será la multiplicación de los incendios.

En Argentina la pérdida de bosques nativos es un problema causado por los incendios y principalmente por la deforestación. En nuestro país ocurre el 4,3% de la deforestación global y desde hace años se encuentra en  en emergencia forestal. Acá podés ver el informe anual de Greenpeace Argentina sobre deforestación en el norte de nuestro territorio.

Polémicas sobre los proyectos que buscan frenar los incendios forestales

Es necesario aumentar la capacidad de combatir el fuego con más bomberos, aviones y helicópteros hidrantes y no sólo reaccionar, sino prevenir antes de que ardan las llamas. Desde el punto de vista técnico reducir el manejo de combustible vegetal,  planificar zonas específicas que requieren atención prioritaria de interfaz urbano-silvestre, crear cortafuegos verdes, franjas de vegetación con baja probabilidad de que se prendan fuego y trabajar en el post fuego en la restauración del ecosistema

Pero nada de esto sirve sin institucionalidad, ordenamiento del territorio y fondos. La ley de Bosques sigue sin recibir el financiamiento que le corresponde y acaba de perder estado parlamentario la Ley de Humedales que Argentina todavía no sanciona. Sin marco legal que proteja los ecosistemas y sin dinero, todo es solo declamación. La sequía y el cambio climático son las causas, las autoridades son las responsables.