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Aplican multa millonaria a un cazador de yaguareté

Por Santiago Campeni

El 19 de diciembre mientras todo el país festejaba la tercera copa del mundo obtenida en Qatar por parte del seleccionado nacional, se viralizaba un video que mostraba cómo una persona había ejecutado a uno de los menos de 300 individuos de yaguareté que quedan en Argentina. 

El video fue denunciado por la ONG “Red Yaguareté”. Además, en la denuncia participan como querellantes el Estado Nacional, a través de la Administración de Parques Nacionales (APN) y el Estado de la provincia de Formosa, que es donde ocurrió el hecho. 

Según las estimaciones de la APN, que es la autoridad de aplicación de medidas que tiendan a la protección y conservación de la especie, la multa que debería pagar el cazador rondaría los 370 millones de pesos. Esta multa, si bien no revierte lo sucedido, resulta ejemplificadora para que estos siniestros no vuelvan a ocurrir en nuestro país con esta especie emblemática. 

El yaguareté se encuentra protegido en Argentina por la Ley Nacional de Conservación de la Fauna y ya que está catalogado como Monumento Natural a nivel nacional. Localmente, sus poblaciones se encuentran en gran riesgo de extinguirse ya que por fenómenos como la caza ilegal, la pérdida y fragmentación del hábitat y la disminución de sus presas, la población de estos felinos no para de disminuir. 

La fragmentación del hábitat hace que la reproducción de estos animales se dificulte. En Argentina existen 3 subpoblaciones, siendo la de la región chaqueña la más comprometida. El fenómeno de que los hábitats donde se desarrolla el yaguareté estén separados entre sí los afecta ya que necesitan grandes extensiones de territorio para cazar, y dificulta el intercambio genético entre las diferentes subpoblaciones. 

Otro punto que complica su conservación es que provincias como Chaco o Misiones, han declarado al Yaguareté como Monumento Natural Provincial, por lo tanto destinan presupuesto para generar políticas para su cuidado. Sin embargo los animales no conocen de fronteras o jurisdicciones, por lo tanto al pasar de una provincia como Chaco, donde cuentan con un estatus legal y un Parque Nacional como El Impenetrable que los protege, hacia provincias como Formosa, pasan a estar desprotegidos y a la merced de cazadores furtivos.

No solo la pérdida del yaguareté es negativa por perder a un animal en sí, sino que este felino juega un rol preponderante en los ecosistemas que habita. El yaguareté es el predador tope de la cadena alimenticia. Si desaparece, poblaciones que eran comidas y por lo tanto controladas para que no crezcan en exceso podrían perder su principal depredador.

En Argentina el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible ha categorizado a las poblaciones de yaguareté en peligro crítico. Ante este escenario cobra especial relevancia que se apliquen sanciones efectivas que desalienten la caza de este emblemático animal.

Existen proyectos que trabajan para la conservación y la reintroducción del yaguareté en los ecosistemas, como es el caso de la Fundación Rewilding que tiene proyectos de reproducción en El Impenetrable y en los Esteros del Iberá.