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Arsénico en el agua del AMBA: es peligroso tomar de la canilla?

Recientemente, el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) realizó una actualización sobre un relevamiento general del Mapa de Arsénico en Argentina, y los resultados en la provincia de Buenos Aires generaron polémica con respecto al estado del agua corriente.

El límite global de arsénico en agua establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es de 10 microgramos por litro. En el mapeo actual, algunas regiones del AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires) figuraban con un nivel superior a este margen.

¿Qué tan peligroso es ingerir arsénico?

El arsénico (As) es un metaloide presente de forma natural en rocas y sedimentos. Las aguas subterráneas suelen «arrastrar» este contaminante, y cuando no es filtrado correctamente, llega al consumo. Su ingestión prolongada está asociada a enfermedades cutáneas, cardiovasculares, problemas reproductivos y distintos cánceres (vejiga, pulmón, piel). Por eso hay un límite establecido por la OMS.

Según el mapa actualizado del ITBA, algunos de los municipios bonaerenses que presentan las situaciones más críticas son Chivilcoy, Mercedes, Escobar, General Rodríguez, Cañuelas, entre otros, junto con zonas del conurbano sur como Almirante Brown, Ezeiza y San Vicente. En estos distritos se registraron muestras con valores por encima de 50 microgramos por litro de arsénico, umbral considerado directamente no apto para consumo humano.

Entre los lugares menos críticos, pero que superan el umbral límite sanitario global se encuentran La Plata (en sectores puntuales), Junín, Tres Arroyos, Olavarría y Villa Gesell.

De acuerdo con este relevamiento, se estima que alrededor de 4 millones de argentinos/as consumen agua contaminada con arsénico.

“Mientras menos de 10 ppb es considerado seguro, entre 10 y 50 ppb ya amerita vigilancia y control constante. Por encima de los 50 ppb, no se debería consumir esa agua de manera directa bajo ninguna circunstancia” explicó el Dr. Jorge Stripeikis, involucrado en el estudio del ITBA.

El comunicado de AySA

La empresa encargada de la distribución del agua potable en la provincia, publicó un descargo afirmando que en las regiones bajo su jurisdicción, el agua es apta para consumo humano y se encuentra fuera de peligro.
“Informamos a nuestros usuarios que el agua distribuida por AySA no representa riesgo alguno para la salud. En toda el área de concesión las concentraciones de arsénico se encuentran por debajo del valor regulado.” Aclaró la empresa.

Luego de la evidencia publicada en el relevamiento, tanto la comunidad científica como los consumidores demandaron al gobierno la ejecución de políticas para llevar a cabo el tratamiento adecuado en el agua potable. Esperan una asignación presupuestaria que cubra mapas públicos y actualizados con base en muestreos sistemáticos y planes de inversión para tratamiento en las plantas y para soluciones domésticas en áreas que lo requieran.

Es claro que, si la red encargada de la distribución de agua evidencia una cosa y un estudio científico otra, hay una contundente falta de transparencia por parte de los organismos encargados. La discusión técnica continúa: no se trata de alarmismo sino de priorizar agua segura para cocinar y beber, y de llevar a escala soluciones probadas donde haga falta.