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Catástrofe en España por la DANA: ya son 211 las víctimas.

En la última semana, al este de España, precisamente la región de Valencia, se vió azotada por feroces inundaciones que destrozaron la ciudad y sus alrededores. Se trata de la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), un fenómeno meteorológico que en apenas unas horas, hizo caer el equivalente a doce meses de lluvia. Se ha convertido en uno de los desastres naturales más grandes de la historia del país.

En la noche del 29 al 30 de octubre, se superaron los 300 litros por metro cuadrado de lluvia. La posición de la región este y sur de España, entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, hace que sea altamente vulnerable a las inundaciones. El jueves 24, cinco días antes, Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) había advertido sobre una DANA que podría afectar la zona.

“Una dana se acerca a nuestro entorno con mucha incertidumbre aún sobre su posición final. Ahora mismo, sería el este peninsular la zona que más lluvia recibiría”. Alertó en un principio el organismo estatal, iniciando una serie de advertencias sobre distintos expertos meteorológicos. A medida que avanzaban los días, la alerta fue dejando menos lugar a la ambigüedad y fue cada vez más certera, hasta que el día martes ya se emitió la alerta naranja, solicitando a la población que se maneje con precaución.

El fenómeno de la DANA, vulgarmente conocido como «gota fría», comenzó a frecuentar las costas del Mar Mediterráneo hace ya varias décadas. Sucede cuando un fenómeno en el que una masa de aire polar muy frío queda aislada y empieza a circular en altitudes mayores a 5.000 metros. Esta masa se choca con el aire húmedo del Mediterráneo, generando así fuertes tormentas.

A diferencia de un temporal común, que se desplaza, la Depresión Aislada debe su nombre a la capacidad de quedarse en el mismo lugar durante varios días, acompañado de una bajada de temperatura extrema.

“Se crea un entorno intensamente inestable, y ahí es donde el aire se eleva. Muy rápidamente permite que las nubes de tormenta realmente vuelen, ayudadas e instigadas por los vientos que golpean terrenos más altos y también se elevan. Y cuanto más altas son las nubes de tormenta, más humedad hay en ellas” Así lo explicó Matt Taylor, meteorólogo de la BBC.

¿Qué papel juega el cambio climático en este fenómeno?

Si bien este tipo de anomalías meteorológicas son obra de las condiciones climáticas naturales, está comprobado que el aumento de temperaturas en la atmósfera genera que el aire esté más cargado de humedad, y que las tormentas sean más intensas y más prolongadas. No es casualidad que en la última década, hemos presenciado intensas inundaciones alrededor del planeta.

En el mes de agosto, el Mar Mediterráneo alcanzó las temperaturas más altas registradas en su historia. Esta enorme carga de humedad generó tormentas, granizos y tornados que azotaron el territorio español.

Otra de las razones por el enorme impacto de la tormenta sobre la ciudad de Valencia se le atribuye al defectuoso plan urbano que tiene la ciudad. A lo largo del siglo pasado y en este, se han construido todo tipo de barrios y comunidades en zonas propensas a la inundación. Si bien en la mayoría del año estos cauces están secos, los antecedentes como las inundaciones de 1957 y en Alicante, en 1982, que dejaron decenas de muertos, dejan en evidencia la falta de previsión que aplica el gobierno a estas situaciones.

Con respecto a la cantidad de víctimas, hay un enorme crítica de la sociedad española con respecto a la falta de advertencias meteorológicas que hubo. La gente quedó expuesta, ya que seguía haciendo sus actividades diarias el mismo día. La orden de evacuación llegó tarde, y la responsabilidad es repartida entre el gobierno nacional y el local. Quedó demostrado, una vez más, y a costa de vidas inocentes, que la infraestructura no está preparada para estos casos.