Por Bautista Diaz
En el transcurso de la última semana, comenzaron a llegar los primeros ejemplares de ballena franca austral a las costas de la ciudad de Puerto Madryn y de Península Valdés.
Estos gigantes vuelven año tras año a las tranquilas aguas del Golfo Nuevo para continuar su ciclo de reproducción. Algunas hembras llegan para parir a sus crías, otras buscan aparearse con los machos adultos, mientras las crías se inician en los primeros pasos de su vida.
Las ballenas permanecen en nuestras aguas hasta mediadios de diciembre, cuando continúan el viaje hacia las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, dónde los recién nacidos aprenden, junto a sus madres, rutas migratorias y a encontrar las áreas de alimentación. Luego, regresan a los lugares de cría donde se producirá el destete, y los ballenatos culminan su independencia.
En la ecología, se le denomina filopatría o fidelidad de sitio a regresar al sitio de nacimiento. Es el caso de los animales en cuestión, cuyo comportamiento de regresar al litoral patagónico es transmitido culturalmente de madres a hijas.
La temporada en Chubut llega con creces. En 2022, el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) ha registrado 1.420 ballenas australes, la mayor cifra en 51 años. Este 2023, también se esperan altas cantidades de ejemplares.
¿Cómo se registran las ballenas? los organismos científicos que se dedican a su identificación, toman como referencia el patrón de callosidades que esta especie lleva en sus cabezas. Funcionan de igual manera que las huellas dactilares, es decir, no varían con los años. Actualmente, el ICB cuenta con un catálogo de 4000 ballenas identificadas.

La recuperación progresiva de la población de ballena franca austral es una noticia más que positiva para el mundo de la conservación marina. La caza indiscriminada de estos animales durante el siglo XIX llevó a la desaparición del 90% de los individuos. Hoy, se estima que la cantidad crece un 3% interanual.
El avistaje de ballenas se ha convertido en el mayor atractivo turístico de la provincia de Chubut y convoca cada temporada cerca de 100.000 personas. Sólo las empresas debidamente autorizadas por los organismos del gobierno pueden llevar a cabo esta actividad, bajo regulaciones para conservar ecosistema marino.





