Por Santiago Campeni
Del 7 al 19 de diciembre se llevó a cabo en la ciudad de Montreal, Canadá la COP 15 de biodiversidad, la misma finalizó con un acuerdo histórico en el que los 188 países participantes de la conferencia se comprometieron a proteger al menos el 30% de los ecosistemas terrestres y acuáticos, y el 30% de los ecosistemas degradados para 2030.
El “Marco mundial Kunming-Montreal de la diversidad biológica” que es el nombre que recibe el texto firmado por las partes, se compromete a lograr esto respetando los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales. El plan cuenta con 4 objetivos globales y 23 metas, entre las que destacan Restaurar de manera efectiva el 30% de los ecosistemas terrestres, costeros, marinos y de aguas continentales, acercar a cero la pérdida de superficies de suma importancia para la biodiversidad, eliminar gradualmente o reformar los incentivos perjudiciales para la biodiversidad en al menos US$ 500.000 millones por año, al tiempo que aumentan los incentivos positivos para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, entre otros.
Este acuerdo toma especial relevancia en un contexto de triple crisis planetaria en el que, el cambio climático, la contaminación y la pérdida de biodiversidad son los principales desafíos colectivos que debe enfrentar la humanidad. Según un informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES por sus siglas en inglés) un millón de especies de animales y plantas estarían en peligro de extinción. Las principales causas que generan una disminución en la biodiversidad son de origen antrópico, y son el cambio de uso de la tierra y el mar, la explotación directa de los organismos, el cambio climático, la contaminación y la invasión de especies invasoras, según informa el mismo documento.
El rol de Argentina en este acuerdo, ya que es uno de los países firmantes, no es de menor importancia. El país cuenta con diversos biomas, y para contribuir al objetivo global de proteger el 30% de la superficie terrestre deberá aumentar la cantidad de áreas protegidas tanto en tierra como en mar. Actualmente, según datos del Sistema Federal de Áreas Protegidas, Argentina cuenta con el 15,9% de sus tierras y el 7,11% de su plataforma submarina protegida, sumando un total de 60.812.657 hectáreas.
Sin dudas este acuerdo histórico marcará la hoja de ruta de los próximos años para proteger y restaurar ecosistemas de vital importancia. Según la teoría de los límites planetarios planteada por Johan Rockstrom, en materia de pérdida de biodiversidad hemos excedido el límite seguro en el que la humanidad no experimentaría perjuicios de la pérdida de especies, ya que no debemos olvidar que nuestro modelo de vida depende de múltiples especies vegetales y animales, sin las cuales la vida tal y como la conocemos no sería posible.





