Tres parejas más dos machos de cardenal amarillo que habían sido víctimas del tráfico ilegal de fauna fueron liberados en San Luis gracias a un trabajo conjunto de las organizaciones que «Alianza por la Conservación del Cardenal Amarillo» entre las que se encuentran la asociación Aves Argentinas el Ministerio de Medio Ambiente, Campo y Producción de San Luis y el Ecoparque de Buenos Aires. Una vez decomisados los pájaros fueron rehabilitados en el Centro de conservación de la Florida, San Luis antes de su liberación definitiva.

El cardenal amarillo es una especie amenazada de extinción a nivel global. Habita en bosques secos de algarrobos y quebrachos de Argentina, Brasil y Uruguay y se estima que su población varía entre los 1000 y 3000 individuos. Se trata de una especie muy buscada por los traficantes de fauna para su venta como ave de jaula.

Foto: Aves Argentinas
«Es importante que estos individuos vuelvan a la naturaleza que es de donde fueron sacados. Ellos cumplen un rol importante en el ecosistema y ayudan a reforzar las poblaciones silvestres. Es por eso que cada espécimen es muy valioso ya que en ellos también se encuentran importantes recursos genéticos que colaboran en mantener saludable la variabilidad genética de la especie” aseguró Manuel Encabo de Ecoparque porteño quien participó de la liberación.
Por otra parte, Rocío Lapido, coordinadora del proyecto en Aves Argentinas destacó la importancia de la comunidad local tanto en la liberación de los animales como en los censos y conteos que se realizan en los que participan decenas de observadores de aves en todo el país. “Cuantas más personas presten atención y valoren a la especie, más difícil va a ser que el tráfico de fauna las afecte”.
Argentina, zona vulnerable para el tráfico ilegal de especies
Argentina es un país considerado generador de tráfico, triangulación y demanda de especímenes silvestres, una zona «caliente» para este delito. En el caso de las aves, su destino es venderse como “aves de jaula” o parte de una colección privada, por su color, por su canto o escasez, taxidermia o productos como plumas para distintas manufacturas o artesanías.
La mitad de los animales vivos que provienen de decomisos, no logran reinsertarse en la naturaleza y los que provienen del mascotismo pierden sus habilidades de caza y el temor al ser humano al que reconocen como un par. De allí que, en algunas oportunidades, una vez reinsertados en su hábitat los animales se acercan a los cazadores y vuelven a ser capturados.
Según datos de INTERPOL, el tráfico ilegal recauda entre 7 y 23 mil millones de dólares anuales. Según datos de WWF (World Wildlife Fund, por sus siglas en inglés) cada año se comercializan de forma ilegal 1,5 millones de aves vivas y 440.000 toneladas de plantas medicinales, se matan más de 100 tigres, unos 30.000 elefantes, más de 1.000 rinocerontes y se talan 1.000 toneladas de madera exótica, como el palo rosa. Existen leyes y convenios nacionales e internacionales que prohíben estas prácticas pero aún hay mucho por hacer. No compres animales silvestres ni los tengas como mascotas.
Para denunciar:
www.ambiente.gob.ar faunadenuncias@ambiente.gov.ar (011) 4348-8560 / 8559 Fax.: (011) 4348 8534





