Desde hace años, familiares con niños y niñas con autismo piden a la comunidad que no arrojen fuegos artificiales de alto impacto sonoro y advierten sobre las consecuencias en la salud de sus familias.
Este año, la campaña local cobró mayor importancia al incorporarse al menos una decena de asociaciones civiles en representación de diversos grupos como protectoras de animales, personas con implantes auditivos e instituciones como Bomberos Voluntarios, el círculo veterinario y personal medico.
Al menos en cien municipios de todo el país está prohibido por ordenanzas municipales vender, comprar o usar pirotecnia. Según el registro realizado por la Asociación de Padres de Niños Autistas (Apadea) la restricción alcanza a 25 localidades de la Provincia de Buenos Aires. En varios casos, la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales inició demandas argumentando que por una ordenanza municipal no puede prohibir un producto de venta libre a nivel nacional.
Por eso, organizaciones, asociaciones y municipios optan por una campaña dirigida a la concientización y el cambio cultural en lugar de la restricción o prohibición desde el Estado. Quienes integran «Más luces y menos ruidos» brindaron su testimonio.
El Doctor Pagliaro expreso: «Apuntamos a generar conciencia en el uso de la pirotecnia, ser responsables y pensar en que estamos en un año muy particular que requiere empatía hacia los otros. A la hora de festejar pensemos en las personas que podemos estar perjudicando como chicos con autismo y en los accidentes que se pueden evitar».
Pablo Tierno, medico veterinario y director de bromatología y sanidad animal del municipio, hizo hincapié en el efecto de los estruendos en los animales que pueden llegar hasta la muerte pasando por aturdi

miento, taquicardia, ansiedad y fugas. «Generalmente después de navidad y año nuevo encontramos gran cantidad de animales que se escapan de sus casas y muchas veces terminan produciendo accidentes», comentó.
Ianina Ojeda, presidenta la Asociación Civil Autismo en Luján, explicó que desde hace tres años iniciaron la campaña para concientizar sobre el uso de la pirotecnia. «Nuestros pibes tienen el oído muy sensible y la pirotecnia genera en ellos reacciones como la autolesión, que se escapen y que tengamos que contenerlos físicamente. Las fiestas no terminan siendo agradables para nuestras familias».
Otro de los sectores que forma parte de la campaña Más Luces y Menos Ruidos son las personas que utilizan audífonos y quienes tienen implantes cocleares. Las nuevas tecnologías y el avance de la medicina ayuda a mejorar la calidad de vida de muchas personas, aunque las practicas culturales no siempre van en el mismo sentido.
El efecto sonoro de la pirotecnia daña severamente a las personas que utilizan audífonos si no recuerdan quitárselos a tiempo. Sin embargo, para quienes tienen implantes cocleares, esto es imposible ya que una parte del dispositivo se implanta quirúrgicamente dentro del hueso que rodea el oído. En Luján existe el Grupo Ser Unidos por el Implante Coclear quienes también forman parte de la campaña que este año se masificó para concientizar sobre el uso de pirotecnia.
Por último, Mauricio Cerruti, integrante de Bomberos Voluntarios aconsejó para las fiestas comprar pirotecnia de buena calidad (con sellos de seguridad) y preferentemente de luces. «A todo el mundo le hacen mal los ruidos, mejor tirar luces», dijo Cerruti. Además recomendó cortar el pasto en los terrenos baldíos y humedecer los quinchos para evitar incendios.
Fuente: Ladransancho





