Por Santiago Campeni
El 23 de junio podría ser la fecha límite en la que Montevideo se quede sin reservas de agua potable. Uruguay enfrenta la peor crisis hídrica en años, al igual que Argentina que viene de tres años de sequía en los que el fenómeno de la niña disminuyó la cantidad de lluvias en la región.
La situación ha llevado a las autoridades a mezclar las reservas de agua dulce con agua del Río de la Plata, lo que aumentó la salinidad y el contenido de cloruros en el suministro de red. Los valores arrojados por la propia empresa Obras Sanitarias del Estado (OSE) que es la que administra la distribución de agua en el país, mostraron estar por encima de lo recomendado por el Ministerio de Salud de Uruguay.
La región de Montevideo se abastece de la represa de Paso Severino, que alcanzó mínimos históricos. Si bien la cantidad de agua que puede almacenar es de 67 millones de metros cúbicos, su capacidad está muy por debajo de su total. Según los datos de las últimas semanas la represa tenía unos 3,7 millones de metros cúbicos, es decir un 5% de su capacidad.
Ante este escenario el Gobierno de Uruguay plantea algunas alternativas, como suministrar con camiones cisternas agua a los hospitales y escuelas, lugares donde el recurso es más prioritario y no puede llegar con niveles más elevados de sal. Otra opción que se baraja es contratar un software que administre el agua embotellada en la población.También desde OSE se comenzaron a realizar perforaciones en las inmediaciones del Estadio Centenario para extraer agua del subsuelo.

Si de agua embotellada hablamos, tenemos que mencionar que las ventas se han disparado ante la escasez hídrica. A comparación con el año pasado la compra de bidones de agua aumentó un 224% y los precios se elevaron un 10%. La distribución de agua embotellada no parecería ser la mejor idea en este caso, ya que la cantidad de residuos plásticos que se generaría sería de un volumen tal que solo se estaría sumando un nuevo problema al ya existente.
A largo plazo se planea construir una nueva represa en la localidad de Parador Tajes, que tome agua del río San José y del Río de la Plata, sin embargo la obra no estaría terminada hasta dentro de 2 años.
Los eventos climáticos extremos, como la sequía que está experimentando Uruguay, serán cada vez más frecuentes e intensos con el cambio climático. Algunas fuentes también mencionan que la crisis hídrica que vive Uruguay se ve empeorada por las plantaciones de pino y eucaliptus para las pasteras. Estos árboles con sus raíces extraen el agua de los suelos secándolos y haciendo que la situación se agrave aún más.





