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Nuevas ciudades verdes

17-01 Pinamar. Samanta, responsable del vivero de Pinamar S.A. Fotos: Andres D’Elia

Crecen las consultas en inmobiliarias para salir de las mega-ciudades e ir a vivir a provincias o países donde se respira otra tranquilidad, tal es el caso de nuestro vecino país Uruguay.

Esta situación nos lleva a pensar en cómo podemos reducir esas mega-ciudades, el mundo va tendiendo hacia ciudades más pequeñas y amigables con el medioambiente, por ejemplo San Antonio de Areco es una localidad que está recibiendo cada vez más habitantes procedentes de la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores.

Un claro ejemplo de esto está ocurriendo hoy en día en Pinamar, ciudad costera de la provincia de Buenos Aires, Samanta Anguiano, Secretaria de Paisaje y Medio Ambiente en Municipalidad de dicha ciudad, nos contará sobre este lugar que busca ser una ciudad verde accesible tratando de generar espacios que no fueron creados hasta el momento.

 

 

 

¿Es el primer Municipio del país que tiene una Dirección de Paisaje y Medioambiente?

El intendente de Pinamar, Martín Yeza, y su equipo de trabajo que incluye a Samanta.

Por primera vez, no solo en Pinamar sino en toda la Argentina se genera una secretaría de Paisaje y Medio ambiente que es un proyecto que ya lo veníamos hablando con Martín Yeza (intendente de Pinamar por Juntos por el Cambio) muy innovador, lo veníamos conversando y después que Martín ganó las elecciones, me citó al día siguiente y me dijo ‘es ahora y lo tenés que encabezar vos’ y la verdad que le dije que sí en ese mismo momento. Sin tener necesidad decidí jugar estos 48 meses con la camiseta de Pinamar, siempre la tengo, pero esta vez es un partido mayor, entrar a la esfera del estado nuevamente, yo tuve varias intervenciones para los que hemos pasado por la esfera privada también y tenemos cómodamente trabajos; es casi una patriada, pero me quiero quedar estos 48 meses para desarrollar el proyecto de secretaría y medio ambiente, que sea aprobado por el HCD (El Honorable Concejo Deliberante), que sea referenciada más allá de las ideas políticas de cada uno, las creencias religiosas, raza, género, etcétera.

Si nosotros dejamos esto bien armado no hay manera que vuelva a desaparecer porque es una temática mundial que ya no tiene lugar para negarse, entonces esto es lo que la gente tiene que tener como empoderamiento.

Afortunadamente los actuales líderes políticos jóvenes se caracterizan por entender de la construcción social de paisajes, he podido elegir el equipo, desde Ciencia aplicada, Educación ambiental, etc. Otro claro ejemplo de líder preparado es Francisco Ratto de San Antonio de Areco.

¿Cuánta gente vive hoy en Pinamar?

El último censo arrojó el número de 45.000 personas, en realidad se cree que hay más personas aún y en el próximo censo se conocerá el verdadero número.

Hay muchísimas más viviendas que antes, queremos compartir esta maravilla que es el azul y el verde que se vive en Pinamar.

¿Cómo se maneja en ciudades pequeñas el concepto de ciudades de 15 minutos?

En Diciembre trabajábamos normalmente y de repente en Marzo, con lo sucedido con el comienzo de la Pandemia por el Covid-19, se debió reaccionar y pensar en las ciudades de 15 minutos, tiene que ver con que puedas en ese período de tiempo poder cumplir con todas las necesidades de tu entorno, a través de una bicicleta, lugares peatonales, tratar de cambiar el estancamiento de aguas en veredas, etc.

Empezamos a pensar que esta ciudad puede ser una de esas ciudades de 15 minutos sin la necesidad del auto, llegando a nuestras viviendas, trabajo, hospitales, lugares de esparcimiento por citar algunos ejemplos.

También el ordenamiento territorial, pensar desde la mirada desde el que está del otro lado, de acá a 40 años, los cordones dunícolas pensados desde su perfil geomorfológico y muchísimas más cosas que no se habían pensado anteriormente.

Este nuevo encuadre, bajo nuestra tutela contempla la remediación dunícola y el frente marítimo, el área de espacios verdes, arbolado urbano, vivero y mucho más.

 

¿Qué estrategia es necesaria para mitigar los efectos del mar y la costa?

Pinamar: Balneario CR de Pinamar, ícono de las décadas de los 80 y 90, cuando era utilizado por gobernadores, empresarios, modelos y ministros.
Foto: Diego Medina/Télam/EF
12/06/2017

Hace un par de años Martín Yeza comenzó con la demolición de los viejos balnearios, esas construcciones de los 80´y 90´afectaban a las zonas más vulnerables del acuífero (la localidad de Pinamar abastece sus requerimientos hídricos a partir de un acuífero clástico pleistoceno-holoceno, que es recargado por la infiltración de los excesos de las precipitaciones), se trabaja en un sistema que maneja el agua de lluvias donde está situado dicho acuífero, no se debe dejar vulnerar eso a lo largo de los 22 km de costa, teniendo en cuenta que la antigua duna era móvil y llevó a pensar que en este momento el cordón dunícola debe ser más alto, se forestó, se realizaron extracciones en cada casa. La cooperativa de agua y luz se encarga del monitoreo, también se generó una cadena de especies endémicas estabilizadas.

 

 

 

¿Qué manejo se hace en los pinos históricos?

Bosque de pinos históricos de Pinamar.

Las dunas eran móviles, Pinamar debe tener unos 75 años de antigüedad y se creía que forestar con las especies más dotadas era lo mejor, por eso se pensó en el pino.

Por desconocimiento, otro claro ejemplo fueron los castores en Ushuaia, lo mismo con los pinos, se hizo por no saber. Luego se pensó la botánica del lugar y se consideraron las especies que por paralelismo planetario existen en lugares como Sudáfrica o Australia, se vio a la acacia, los pinos mediterráneos, no se pensó en ningún horizonte del suelo con tierra negra (son una serie de niveles horizontales que se desarrollan en el interior del suelo y que presentan diferentes caracteres de composición, textura, adherencia, etc.). Pensar que podemos quitarle la identidad a la comunidad es un poco delicado, la gente ama a los pinos entendiendo la necesidad de los árboles nativos.

Aquí había senecios, pastizales, pero no árboles, se respeto un poco la identidad del lugar.

 

 

¿Cómo abastecer a todos los sectores de Pinamar?

17-01 Pinamar. Samanta, responsable del vivero de Pinamar S.A. Fotos: Andres D’Elia

Con el Vivero Forestal Municipal preparamos semillas praderizantes, herbáceas, jardines de lluvias, aromáticas, cultivos de huerta, bosques comestibles que vinculen a la gente, nos gusta llamarnos “Ciudad Jardín”, concepto de paisajismo ecosistémico.

¿Qué es un bosque comestible público?

Lo armamos cuando se tiran casas con pinos, solicitamos la reposición municipal con especies que aporten al espacio público. A raíz de eso tuvimos acceso a un ceibal, colocamos árboles frutales en una plaza de 100 mts por 100 mts buscando que el vecino vele por él, como con nogales, manzanos y otras especies más, todos distribuidos entre los juegos, colocando algún retensor de humedad natural, sin riesgo, con una tendencia del cuidado del recurso hídrico.

 

¿Cómo trabajan estratégicamente con los jardines de lluvia?

Lo principal es cambiar la mirada como funcionarios, el recurso pagado por la gente, pensar.

Los jardines de lluvia son una idea casi medieval, copiando la vieja escuela, son lugares de recaptación agua dulce, detenés la escorrentía superficial cuando llueve mucho.

Se generan pozones desde el paisajismo ecosistémico, por ejemplo: un rectángulo con una pendiente en una vereda colocando una herbácea que son especies resistentes, gramíneas o herbáceas que son resistentes  y vuelven a florecer. Esa pendiente ya genera un jardín de agua, la arena filtra esa agua y vuelve al acuífero, también haces paisaje con polinización, etc.

¿Cómo funcionan los boulevares bajos de las calles?

Probamos con molles, palos borrachos, aguaribayes, la idea es cultivar especies de semillas para que estén domesticadas a la zona pegándolas con mezclas simbióticas con micorrizas de los bosques que tenemos aquí, como no tenemos un buen horizonte del suelo lo inventamos.

¿Cómo manejan la estrategia de gestión de los residuos, el agua, etc.?

Samanta en el día a día trabajando con vecinos de Pinamar.

Pinamar tiene una cooperativa de trabajo donde se trabaja en islas ambientales y muchos proyectos, se procesan toneladas de basura pero siempre involucrando a la comunidad.

La gente recicla tanto que supera la oferta que tiene el Estado y con esto detectás que se necesita mucho más.

La gestión del agua ha generado civilización, se nota al involucrarse desde la primera vez que te plantean los problemas, es gente que se instruye mucho, tanto en la gestión del agua dulce donde se plantea una red de monitoreo del acuífero subterráneo midiéndolo todos los meses. El monitoreo es necesario para reinsertar el agua por medio de plantas de biodigestores, ordenanzas municipales de gestión en base al acuífero para crecer en el egido urbano.

 

 

¿Cómo se gestionan o se sostienen las políticas ambientales en una ciudad que ya es grande?

Con mucha ayuda de los vecinos, tanto de los locales como los no residentes, personas que vienen 2,3 o más veces al año para pasarlo de generación en generación. Los vecinos se fijan en lo que hace el otro, la educación habla de vos como te paras frente al otro, tu barrio, tu cuadra, tu ciudad de 15 minutos.

Este es un año de experimentación plena en cuanto a los protocolos.

¿Qué se está haciendo con el uso de las 4×4 en las playas?

En otras gestiones se fomentó durante décadas el uso del cuatriciclo en la playa. La gestión actual piensa intergeneracionalmente buscando que los lugares perduren. En 2015 las topadoras derribaron balnearios, al intendente le cayeron los insultos pero ahora los vecinos se lo agradecen, ya no hay peluquerías en las playas por ejemplo.

Se hecho un corredor seguro que es una franja donde acotás la circulación de las camionetas. Se cerró la línea de la propiedad privada, se hicieron empalizadas, aunque sigue habiendo algo de vandalismo cortando dichas empalizadas por parte de propietarios de camionetas.

Esos casos no tapan todo lo bueno de la extraordinaria gestión que estamos haciendo en una ciudad verde pequeña.