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Se aprobó la ley de Alimentación Saludable

Ayer a la noche se aprobó en diputados la ley que incluye el etiquetado frontal de alimentos. Fueron 200 los votos afirmativos, 22 los negativos y 16 las abstenciones

Luego de múltiples idas y vueltas, 5 años de trabajo e incluso exceso de lobby para conseguir quorum en diputados, se aprobó la ley que busca prevenir la malnutrición de la población argentina. La misma ya había sido aprobada en Senadores en noviembre del 2020 y parecería traspasar la grieta siendo apoyada por ambas fuerzas políticas mayoritarias en el congreso.

Esta iniciativa no sólo apunta a brindar información para que los consumidores puedan saber con facilidad qué comen, sino también regula la publicidad e incluye la educación nutricional y la promoción de alimentación saludable en las escuelas. El objetivo de fondo es contrarrestar la epidemia de sobrepeso y obesidad: el 66,1% de los argentinos tiene exceso de peso, según datos de la 4° Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), realizada en 2019. Pero también busca prevenir enfermedades crónicas no transmisibles producidas por la alta ingesta de alimentos ultraprocesados

En las ocho horas de debate se hizo especial hincapié en la malnutrición infantil, la cual ya supera el 42% en barrios populares según cifras del Instituto de Investigación Social, Económica y Política (Isepci). La ley busca regular los alimentos que se ofrecen en los comedores escolares para atacar estas cifras alarmantes. La diputada bonaerense Cecilia Moreau aclaró que se pretende trabajar en una currícula que incluya la Educación Nutricional en todas las escuelas del país.

Sin embargo, para algunos la ley queda corta. El diputado salteño Martín Grande resaltó que deberíamos comenzar a pensar en alarmas que además de regular a los ultraprocesados nos indiquen la cantidad de agroquímicos que contienen los alimentos que cotidianamente ingieren los niños: “que esto sea un punto de partida, tenemos que darle más importancia a la agroecología”.

A las 23:45 se realizó la votación tan esperada por las escuelas de nutrición de todo el país

Otro es el caso de los diputados que argumentaron que no era el momento de debatir esta ley. Varios declararon que existen prioridades más urgentes como la pobreza y la inflación. A su vez, se argumentó que el sistema de etiquetas incrementará el precio de los alimentos tornándolos cada vez más inaccesibles para familias de bajos recursos.

De todas formas, la votación fue contundente: 200 votos afirmativos dieron su aprobación a la Ley de Promoción de Alimentación Saludable.

¿De qué trata la ley?

La iniciativa, que consta de 24 artículos, plantea la obligación de etiquetar los alimentos con los octógonos y alcanza a toda la cadena, desde la fabricación hasta la comercialización e importación, de alimentos y bebidas sin alcohol. Quedan exceptuados el azúcar común, aceites vegetales y frutos secos.

Las leyendas “exceso en azúcares”, “exceso en sodio”, “exceso en grasas saturadas”, “exceso en grasas totales” y “exceso en calorías” deberán estar en unos octógonos negros, con bordes y letras de color de blanco en mayúsculas, y no podrán ser inferior al 5% de la superficie de la cara frontal del envase.

La misma prevención se aplicará para los casos de valores superiores en cafeína y para alertar sobre el contenido de edulcorantes no recomendables para niños y adolescentes. En estos casos deben llevar las leyendas “contiene cafeína, evitar en niños/as” y “contiene edulcorantes, no recomendable en niños/as”, respectivamente.

Plantea que los productos dirigidos especialmente a las niñas, niños y adolescentes y que contengan al menos un octógono no pueden ser publicitados ni promocionados, no podrán resaltar declaraciones nutricionales complementarias que destaquen cualidades positivas y/o nutritivas “a fin de no promover la confusión respecto de los aportes nutricionales” y también prohíbe la inclusión de personajes infantiles, animaciones, dibujos animados, celebridades, deportistas o mascotas y la promesa de entrega de obsequios, premios y regalos en sus productos, que inciten, promuevan o fomenten su consumo, compra o elección.