Por Bautista Diaz
Un ejemplar macho de Aguará Guazú protagonizó un hito para los expertos de la biodiversidad de Buenos Aires, al ser rescatado por especialistas en la localidad de Olvarría, y luego devuelto a su hábitat natural.
El animal fue encontrado deambulando por los campos de la ciudad del sur bonaerense, en noviembre del año pasado, donde los bomberos y trabajadores del Bioparque Municipal La Máxima lo asistieron, ya que la zona no es parte del mapa de distribución de la especie.
Luego, fue trasladado al Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET) para completar su rehabilitación comportamental y clínica, donde también participaron miembros del Instituto de Ecología, Genética y Evolución UBA- CONICET y la Dirección de Flora y Fauna de la Provincia de Buenos Aires.
“El aguará guazú, como gran parte de los grandes vertebrados, parece haber ido modificando su distribución geográfica en las últimas décadas. Esto está asociado al cambio climático y la degradación de ambientes naturales. En áreas donde antes la especie no era conocida, como por ejemplo el sur de la provincia de Buenos Aires. Luego de varios casos, se comenzó a pensar y proyectar la reinserción de animales rescatados en la provincia de Buenos Aires, específicamente en la ecorregión del Delta e Islas del Paraná” explica Marcela Orozco, investigadora independiente del Conicet en la Universidad de Buenos Aires.
Sobre el aguará guazú
Esta especie está catalogada como el cánido más grande de Sudamérica, y uno de los más grandes del mundo, con una longitud aproximada de 1,5 metros. Habitan en los montes y los bañados del norter y centro de Argentina, centro de Brasil, este de Bolivia y en Paraguay.

Es uno de los tantos animales que se encuentra en peligro de extinción. La captura, caza y comercialización de esta especie se encuentra prohibida en todo el territorio nacional. El atropellamiento de aguará guazú en ruta es frecuente, y representa una de las mayores amenazas.
Dentro del folklore argentino, es considerado la encarnación del Lobizón. Esta es una leyenda de origen europeo, que cuenta que el séptimo hijo varón de una familia, será convertido en una especie de lobo durante las noches de luna llena.
El proceso de rehabilitación
Guillermo Delfino, Responsable del Programa de Especies Amenazadas de Fundación Temaikèn, explicó: “En el CRET, se dispuso de un ambiente con abundante vegetación, con cámaras trampa para su seguimiento, y así mantenerlo en total aislamiento humano. Con dispositivos y técnicas de enriquecimiento ambiental, se estimularon comportamientos de búsqueda de alimentos y el uso de los sentidos para la detección de presas como las hallará en la naturaleza”.

Posteriormente se realizó una última evaluación, colocándole al ejemplar un collar satelital para su seguimiento. “Poder contar con esta herramienta es fundamental para recabar datos importantísimos, ya que podremos observar diariamente algunos de sus comportamientos como el uso y desplazamiento en el territorio y conocer el punto exacto donde se encuentra” Continuó Delfino.
Finalmente, el animal fue liberado en la zona de Islas Del Delta, entre las localidades de Ramallo y San Pedro.
«El objetivo es dar a conocer la especie, sus problemáticas y cómo todos pueden ser parte de la solución a algunas de las amenazas que aquejan al aguará. Este trabajo de sensibilización es fundamental para la supervivencia de la especie en la provincia de Buenos Aires” destacaron desde Fundación Temaiken.





