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Alerta crítica: más del 70% de los vertebrados del planeta han desaparecido en los últimos 50 años.

Recientemente, se publicó el informe Planeta Vivo, un estudio realizado por la reconocida organización WWF cada dos años, que analiza el estado de la biodiversidad en el planeta. En este, se registró el periodo de 1970 a 2020, y se observó un descenso de población del 73% total en los grupos de vertebrados.

Así, queda demostrado grupos de mamíferos, aves, peces y anfibios son severas víctimas de la pérdida de biodiversidad a causa de la actividad humana; la deforestación, contaminación, calentamiento global, entre otras. Además, esta estadística implica que el famoso «punto de no retorno» del Planeta Tierra podría estar más cerca de lo que se estipula.

Las regiones con mayor declive son Latinoamérica y el Caribe, donde se redujo el 95% de la población de vertebrados que habitaban el continente. Le sigue África, que perdió el 75%. En Europa y Asia, el número ronda los 35%.

Además, la investigación reveló que las más afectadas son las especies de agua dulce. Esto marca directamente el deterioro en la calidad de vida del agua de los ríos, fundamentalmente en América Latina, donde van a parar todos los desechos de las diferentes actividades, como la minera.

Los vertebrados terrestres son los siguientes en la lista de más afectados. Significa una pérdida enorme para la biodiversidad, en la que el punto crítico donde los ecosistemas no lleguen a recuperarse del daño causado, es cada vez más posible.

«La naturaleza está pidiendo auxilio. Las crisis vinculadas de la pérdida de la naturaleza y el cambio climático están empujando a la vida silvestre y a los ecosistemas más allá de sus límites, con puntos de inflexión peligrosos que a nivel global amenazan con dañar los sistemas de soporte vital de la Tierra y desestabilizar las sociedades» comunicó Kirsten Schuijt, directora general de WWF Internacional. 

Varios países ya han acordado los principales objetivos a nivel global para detener la pérdida drástica de biodiversidad, planteados en la Agenda Para El Desarrollo Sostenible 2030. Limitar el aumento de temperatura y disminuir la huella de carbono son algunos de los propósitos dentro de este plan.

De todas formas, las principales potencias internacionales acuerdan en que aún están «muy lejos» de lo visualizado, y queda un larguísimo camino por recorrer para lograr el acuerdo, dónde varios países tendrán que ceder intereses económicos en favor de la salud ambiental.

Fueron varias especies analizadas en el informe para llegar al porcentaje en conclusión. Algunas de ellas son las tortugas carey, que sufrieron una disminución del 57% de su población. El caso del delfín rosado del Amazonas también destaca, ya que se ha registrado una pérdida del 65% entre 1994 y 2020. En el 2023, más de 300 delfines de río murieron a causa de la sequía y el calor extremo.

«Aunque la situación es dramática, todavía no hemos superado el punto de no retorno. Contamos con acuerdos y soluciones globales para encaminar a la naturaleza hacia la recuperación al 2030, pero hasta ahora los resultados son limitados y falta un sentido de urgencia» publicó Enrique Segovia, director de Conservación de WWF España, y remarcó que las decisiones políticas que se tomen en estos cinco años serán «cruciales».

Por su parte, la Sociedad Zoológica de Londres, la otra organización que participó en el estudio, concluyó: «Este adelgazamiento del árbol de la vida nos pone en riesgo de superar puntos de inflexión peligrosos. Pero no estamos atrapados en esta pérdida. Sabemos qué hacer y sabemos que, si se le da la oportunidad, la naturaleza puede recuperarse; lo que necesitamos ahora es un aumento de la acción y la ambición. Tenemos cinco años para alcanzar compromisos internacionales para restaurar la naturaleza para 2030»