Una vez más, las extremas temperaturas en zonas sin lluvia pasan factura; el incendio Park, como fue bautizado, está arrasando con el norte del estado de California. Ya lleva quemadas más de 141 mil hectáreas, superando en tamaño a la ciudad de Los Angeles.
El desastre comenzó hace apenas unos días, el 24 de julio, en los condados de Butte y Tehama, al norte de Sacramento. Allí, un hombre llamado Ronnie Dean Stout II, de 42 años, fue visto arrojando un auto en llamas hacia el bosque, y luego abandonando el lugar lentamente. El sospechoso fue arrestado, y probablemente enfrente un cargo de incendio provocado, según la fiscal del distrito.
Gavin Newsom, gobernador del estado,, declaró estado de emergencia para ambos condados, y obtuvo una subvención para garantizar que los recursos alcancen para combatir el fuego. Se trata del séptimo incendio más grande de la historia de la costa oeste.

Este domingo, los bomberos que trabajan en la localidad, lograron contener el 12% del fuego, con la ayuda de las temperaturas del sábado, que fueron las más bajas y húmedas de la semana.
El calor intenso que azota Norteamérica, hizo que en la actualidad hayan 102 incendios a lo largo de Estados Unidos, incluidos 37 en Oregon y 14 en California. Esto produjo que la calidad del aire tenga pésimas condiciones, repleto de humo y cenizas.
Actualmente, hay unos 4.800 bomberos, 15 helicópteros y 100 topadoras luchando contra las llamas, que ya destrozaron al menos 120 estructuras. Las autoridades evacuaron alrededor de 2000 personas, que esperan en albergues que su hogar no sea una de las víctimas del fuego, que ha cruzado la frontera canadiense, y algunas zonas del país pasando las Montañas Rocosas se han prendido.
Este desastre rememora a las 85 víctimas que causó el incendio Camp, en 2018, considerado el más devastador de la historia de California, que sucedió en el mismo condado de Butte.
El gran problema es la rápidez y la explosividad con la que crecieron las llamas. En apenas cinco días, excedió cualquier expectativa que se tenía. El clima, a excepción del sábado, no ayuda, y las pocas precipitaciones que experimentó la zona durante el año, complican la contención.

El Instituto de Recursos Mundiales, determinó los incendios forestales queman anualmente unos 30.000 kilómetros (11.583 millas) cuadrados, en promedio. El daño al medioambiente ha sido empeorado por el cambio climático, pues la media es el doble de lo que los incendios forestales destruían hace 20 años.
Queda en evidencia como el cambio climático potencia cualquier desastre natural, como si le facilitara el terreno para causar estragos. Si bien el condado de Butte acostumbra a los incendios debido a la vegetación seca, no es casualidad que tres de los peores incendios en California hayan sucedido en los últimos siete años (2018, 2020 y 2024)





