Por Bautista Diaz
La biodiversidad del litoral argentino recibió este mes una peligrosa noticia: La Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización de la provincia de Entre Ríos autorizó la temporada de caza menor, dando luz verde a la matanza de nueve especies autóctonas de aves.
Desde el 10 de mayo al 23 de agosto de este año, la práctica estará habilitada para los locales, y mediante cotos de caza para los no-residentes de la provincia, en los departamentos de La Paz, Gualeguaychú, Diamante y parte de Gualeguay, Victoria, Nogoyá y Villaguay.
A través de la resolución Nº 997, se especificó que especies serán sometidas a la cruel medida, las cuales aumentaron de seis permitidas a nueve, aclarando cuantos ejemplares se podrá matar: Pato Picazo (5), Pato Barcino (3), Sirirí Pampa (2), Sirirí Colorado (2), Pato Cutirí (2), Pato Maicero (2), Pato de Collar (2), Pato Capuchino (2), Perdiz o Inambú Común (8).
Esta medida ya había sido presentada en 2022 y 2023, que fueron anuladas por la justicia, y declaradas anticonstitucionales, ya que no contaban con el respaldo científico para llevar a cabo la práctica sin dañar el ecosistema entero. Menos de 12 meses después, se habilitó finalmente. Cabe aclarar que algunas organizaciones ambientales están intentando elevar un reclamo de nuevo ante el poder judicial.
Lógicamente, el comunicado fue rechazado, no sólo por las organizaciones ambientales del país, sino por gran parte de la sociedad, que entiende el hecho como un ataque hacia la biodiversidad, con fines de lucro.
Desde el Centro para el Estudio y Defensa de las Aves Silvestres (Ceydas), expresaron preocupación por las irremediables consecuencias que la resolución del gobierno de Rogelio Frigerio puede ocasionar: «Estamos consternados, es un día muy triste para quienes amamos y defendemos a la naturaleza en generan y las aves autóctonas en particular” sostuvo Gabriel Bonomi, referente del centro.

También, agregó críticamente: “Se aumentó considerablemente respecto a años anteriores la cantidad de especies que se pueden matar, así como la superficie donde se puede practicar la caza, favoreciendo claramente al negocio de los cotos de caza. Se prioriza los intereses económicos de unos pocos, en detrimento del patrimonio natural y cultural de los entrerrianos que son las aves autóctonas, cuando es una obligación indelegable del Estado velar por la defensa y protección del ambiente y todos los elementos que lo componen”.
Ante esta controversial decisión que va a contramano de la mayoría del mundo actual, queda en evidencia la falta de interés de ciertos gobiernos con respecto al cuidado del medio ambiente, fundamental para el desarrollo de la zona. El interés por el negocio de la caza rompe cualquier tipo de principio que la mayoría de las sociedades alrededor del mundo mantienen sin cuestionar.
Desde Conexión Animal, esperamos que se intervenga para dar marcha atrás con la medida que arrasará con las aves autóctonas del litoral argentino.





