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Llegan al Mar Argentino las primeras ballenas del año

A mediados del mes de junio, varios grupos de ballena franca austral dieron el presente en la costa de nuestro país, inaugurando la temporada de ballenas 2025, el fenómeno que, afortunadamente, ha evidenciado un enorme crecimiento de su población en los últimos tiempos.

La fecha legal del inicio de la temporada se pactó el 10 de junio, cuando se dio luz verde a las seis empresas habilitadas para operar diariamente desde Puerto Pirámides, en Península Valdés, el único puerto legitimado para embarcaciones de avistaje. El 13 de junio, se oficializó con una ceremonia de inauguración de temporada.

¿Por qué llegan al mar de Chubut?

 Las ballenas francas regresan cada año a las tranquilas aguas del Golfo Nuevo para continuar su ciclo de reproducción. Algunas hembras llegan para parir a sus crías, otras buscan aparearse con los machos adultos, mientras las crías se inician en los primeros pasos de su vida.

Permanecen en nuestras aguas hasta mediados de diciembre, cuando continúan el viaje hacia las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur, dónde los recién nacidos aprenden, junto a sus madres, rutas migratorias y a encontrar las áreas de alimentación. Luego, regresan a los lugares de cría donde se producirá el destete, y los ballenatos culminan su independencia.

Según el censo anual de agosto de 2024 realizado por el Laboratorio CESIMAR-CONICET en Puerto Madryn, se registraron 1.468 ballenas francas australes en la zona reproductiva de Península Valdés.

El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) informó que durante el relevamiento anual de foto‑identificación de ballenas francas se registraron 1420 ballenas, el máximo número de individuos observados en 51 años. Solo en el Golfo Nuevo se contaron 998 ballenas, incluyendo 382 crías.

«La identificación de los individuos se realiza mediante el patrón de callosidades que tienen sobre sus cabezas. Cada patrón es único y no varía con los años, como nuestras huellas dactilares”. comenta Matías Sironi, miembro del ICB a cargo de este relevamiento.

«Durante este último relevamiento hubo que hacer más horas de vuelo porque había tantas ballenas que debimos realizar más círculos que lo normal hasta completar el perímetro en un relevamiento totalmente excepcional por el altísimo número de ballenas comparado con años anteriores» agregó.

El retorno de la ballena Sei a la Costa Patagónica

Dentro de las buenas noticias que involucran a las ballenas en el mar argentino, cabe destacar una: después de casi 100 años, en 2024 se registró un ejemplar de ballena sei, la tercera especie más grande del mundo, después de la azul y del rorcual común.

El monitoreo fue un producto del trabajo de un equipo de científicos de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco y del Centro Nacional Patagónico, que avistaron al animal en nuestras costas, por primera vez desde 1929.

casi 400.000 ejemplares de ballena sei fueron capturados y cazados durante finales del SXIX y el SXX, lo que llevó a la especie a ser declarada «en peligro de extinción».

La última tendencia: Ballenas francas en Mar Del Plata

La costa bonaerense también fue escenario del espectáculo de la ballena franca austral, cuando en el mes de junio, varias familias de la especie se pudieron presenciar mar adentro en la región de Mar Del Plata y Chapadmalal, y algunas incluso desde la misma costa. En los últimos años, se volvió un comportamiento regular que en su camino hacia el sur, pasen por la zona.

El notable incremento del número de ballenas en la costa patagónica en los últimos años refleja una tendencia alentadora en la recuperación de especies que estuvieron al borde del colapso poblacional. Tanto la ballena franca austral como la ballena sei están regresando en cantidades récord a áreas como Península Valdés, Golfo Nuevo y Golfo San Jorge, gracias a décadas de protección legal, monitoreo científico y conciencia ambiental. Es fundamental destacar la importancia de la inversión y el mantenimiento de estas instituciones científicas, que representan un avance enorme en materia de conservación de biodiversidad