Hace ya varios meses que Bolivia padece una sequía intensa, que ha generado en la selva amazónica cientos de focos de incendios. Tal es la magnitud del problema climático, que el gobierno boliviano declaró emergencia nacional el sábado. En lo que va de 2024, el fuego consumió casi cuatro millones de hectáreas de pastizales y bosques en el país vecino.
Además. el humo y las cenizas, producto de estos incendios, llegaron a las grandes ciudades de la región, como La Paz o Cobija. La situación no solo representa un grave problema ecológico, también influye directamente en estas localidades, disminuyendo severamente la calidad del aire de los habitantes.
Bolivia no es el único país afectado; los limítrofes Brasil y Paraguay también sufren grandes focos de incendio. La fauna y flora local corre un grave peligro, debido a la destrucción de su hábitat por el fuego.

Debido a las condiciones climáticas con respecto al viento y a la humedad, nueve provincias de Argentina entraron en alerta debido a la humareda que llegará a posarse sobre la región norteña. Formosa, Corrientes, Tartagal y Posadas y otras ciudades amanecieron el domingo con la visión reducida.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó una advertencia de alerta violeta para las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Santa Fe, Santiago del Estero, Tucumán, Salta, Jujuy y Catamarca. Esta alerta refiere a fenómenos climáticos que pueden interferir en el día a día de la sociedad.
Si bien en Misiones no se registró un foco activo aún, el sistema de prevención de la provincia continúa en estado de alerta. Los organismos de prevención están trabajando para evitar cualquier situación que pueda desencadenar un incendio.
Si los vientos que soplan del norte no cesan, se especula que el humo podría llegar al Área Metropolitana de Buenos Aires entre el lunes y martes. Esta situación podría durar hasta, al menos, el miércoles 11 de septiembre, día en que se espera que un viento proveniente de la Patagonia limpie el aire.

El Ministerio de Salud de Bolivia emitió un comunicado donde sugiere a los habitantes adoptar medidas para preservar la salud, como el uso de barbijos y gafas protectoras en las actividades al aire libre.
Este problema remonta a 2019, año en que los incendios en Bolivia quemaron más de cinco millones de hectáreas, convirtiéndolo en uno de los desastres ecológicos más grandes de la década. Los principales causantes de estos incendios son los denominados «chaqueos«, quemas controladas para preparar la tierra con el fin de plantar cultivos.

El tráfico aéreo en Bolivia también se vio comprometido por el humo. Este fin de semana, se suspendieron los vuelos en los aeropuertos de Santa Cruz y Sucre.





