Conexión Animal

Compartir :

Share on facebook
Share on twitter

Parque Provincial Patagonia Azul: un hito para la costa argentina

La provincia de Chubut vive su momento de protagonismo en el mundo de la conservación ambiental: la legislatura aprobó por unanimidad la creación del Parque Provincial Patagonia Azul, una nueva área protegida costero-marina de 295.135 hectáreas, y la primera que abarca el mar argentino.

Este parque, que cuenta con una extensión equivalente al reconocido Parque Nacional Yosemite, en Estados Unidos, representa un hito nacional, en un contexto político adverso al cuidado del medioambiente. Preserva el hábitat natural de especies emblemáticas como la ballena franca austral, el pingüino de Magallanes, el lobo marino de un pelo y más de 50 especies de aves marinas, entre ellas el petrel gigante y el cormorán imperial; se trata de una de las regiones con mayor biodiversidad marina del hemisferio sur.

“Patagonia Azul es una oportunidad histórica para proteger nuestros mares, pero también para generar empleo genuino y arraigo en comunidades que dependen de la pesca artesanal y el turismo de naturaleza» declaró Marina Bellini, vocera de Rewilding Argentina, una de las organizaciones que impulsó el proyecto junto a la provincia y la Administración de Parques Nacionales.

“La zona es muy diferente a otras del litoral del país. Tiene una formación volcánica y rocosa, que dio lugar a una geografía costera muy accidentada y con muchas islas; esos sitios son ideales para la reproducción de muchas especies marinasagregó la especialista.

Según estimaciones de la ONG, se prevé que la iniciativa genere 445 empleos en los próximos diez años, incluyendo puestos en turismo responsable, guías naturalistas, guardaparques, educadores ambientales y servicios vinculados.

El parque se encuentra en las cercanías de la localidad de Camarones, un histórico pueblo chubutense, con una tradición de más de un siglo viviendo del mar. Ya se han comenzado a capacitar pobladores locales como guías de observación marina, y se proyecta la construcción de un centro de interpretación ambiental.

Un corredor marino de importancia internacional

Entre el Golfo San Jorge y la Península Valdés, se encuentra un área marina declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. La protección de esta zona ayudará a conservar rutas migratorias esenciales para ballenas, delfines, aves marinas y peces, muchas de ellas amenazadas por la actividad pesquera no regulada y la contaminación.

“Esta zona es uno de los últimos refugios seguros para la vida marina del Atlántico Sur. Su protección es urgente y estratégica”, explicó la Dra. Sofía Godoy, investigadora del CONICET especializada en ecología marina.

Si bien crear el Parque es fundamental, aún queda lo más dificil: hacerlo funcionar. Todavía no se cuenta con todo el financiamiento para infraestructura ni con la planta completa de guardaparques. Desde la provincia ya se gestionan fondos de organismos internacionales como el Fondo Verde para el Clima y alianzas con el sector privado.

Gracias a Patagonia Azul, Argentina se posiciona como líder en conservación marina en América Latina, y suma puntos para alcanzar el objetivo global de proteger al menos 30% del océano para 2030, tal como exige el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD).

“Este parque es una victoria para la naturaleza, pero también para quienes creemos en un futuro basado en el respeto por la vida. Es un faro en tiempos de incertidumbre climática”, concluyó Marina Bellini.