Por Santiago Campeni
La NASA ha publicado recientemente un informe en el que realizó un balance de gases de efecto invernadero (GEI) en más de 100 países mediante el uso de satélites. El aumento de estos gases por parte de actividades humanas, como la agricultura y ganadería producen el cambio climático.
En la imagen del mapeo presentado por la entidad gubernamental estadounidense, Argentina aparece como uno de los pocos países que muestran un balance positivo, situación que fue interpretada por varios medios de comunicación y el Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) como que la industria ganadera del país, no contamina y funciona como un sumidero de carbono. Ante esta situación entrevistamos a Juan Carlos Villalonga, exdirector de Campañas de Greenpeace y expresidente de la Agencia de Protección Ambiental de CABA.
¿Qué dice el informe de la NASA?
“Es un informe que recolecta la información registrada vía satélite del balance de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera. Registra el flujo de CO2 capturado por los ecosistemas terrestres, es decir toda la cobertura vegetal, y lo que esta misma cobertura emite sumado a las actividades humanas. Los países con mayor cobertura vegetal de bosques mayoritariamente, tienen un balance positivo, pero a escala global el balance es neutro. La perturbación humana surge de que comenzamos a quemar combustibles fósiles en conjunto con la deforestación y otras actividades lo que aumenta las emisiones de CO2 afectando este balance neutro. En términos comparativos la perturbación humana es pequeña comparado con los volúmenes naturales de entrada y salida de CO2, lo que pasa es que el aporte humano al ser acumulativo genera el paulatino incremento de CO2 en la atmósfera.”
¿Por qué lo que interpreta el IPCVA es erróneo?
“Primero que nada se trata de un informe en fase piloto, por lo tanto hay que esperar para ver que tan útil resultará en el futuro. No tiene sentido ponerse a opinar cuando el estudio dice en reiteradas partes que es complementario a los inventarios nacionales. Del texto no se puede inferir ninguna conclusión respecto al aporte o captura de CO2 por parte de alguna actividad humana en particular, solo se mide el balance general.”
¿El estudio de NASA reemplaza a los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero?
“No, es una herramienta complementaria. Los inventarios se focalizan en lo que está regulado por el Protocolo de Kioto y el Acuerdo de París, es decir las actividades humanas que interfieren en los ciclos naturales de carbono. Por esto se entiende la quema de combustibles fósiles, la deforestación y cambios de uso del suelo, actividades industriales. En los inventarios se ve al detalle con metodologías que describen las emisiones y capturas de CO2 lo más detallado posible de cada actividad.”

¿Se puede hacer ganadería sin emitir o emitiendo menos gases de efecto invernadero?
“La ganadería es un caso particular. El ganado vacuno contribuye con metano a la atmósfera, producto de la digestión de las vacas. Este gas tiene un poder de efecto invernadero mucho más potente que el CO2, comparativamente almacena 28 veces más calor que este último. La ganadería se suele defender diciendo que el metano que emiten los animales se tomó del carbono que tienen las pasturas. Lo que sucede es que el metano emitido tiene una vida media en la atmósfera de 12 años, entonces lo que se tiene es una presencia continua de este gas en la atmósfera que antes no estaba y que produce mayor efecto invernadero. Por más que en el largo plazo vuelva a ser almacenado por las pasturas, en el medio aumentó el calentamiento global. Hay metodologías que con la alimentación de los animales tratan de que las emisiones de metano bajen, pero sigue siendo un problema. Esto es parte de las actividades humanas que tendrán que tener cambios.”
¿Cuál es el aporte de la industria ganadera a las emisiones de gei en Argentina?
“La actividad agropecuaria en general tiene un paso fundamental que dar para bajar su emisiones de gases de efecto invernadero, que es detener la deforestación. En Argentina esta actividad está asociada a la expansión de las actividades productivas rurales. Este es el paso más sencillo y la contribución más eficaz que puede hacer el campo en general antes de hacer algunas acciones más sofisticadas.”
Además adjuntamos la respuesta de los autores del estudio de NASA enviada al periodista Maximiliano Manzoni donde se deja claro que el estudio no midió metano, un gas que como nos dijo nuestro entrevistado es atribuido a la actividad ganadera y que no es posible responsabilizar a las pasturas o algún ecosistema en particular como sumidero de carbono.
“No es posible concluir a partir de nuestro estudio si la industria ganadera en un país en particular es una fuente neta o un sumidero de gases de efecto invernadero. Esto se debe a que solo estimamos las emisiones netas dentro de un país. En otras palabras, nuestro estudio no incluye otros gases de efecto invernadero como el metano y el N2O, que constituyen una parte importante de las emisiones totales de gases de efecto invernadero del ganado y otros rumiantes. Estos otros gases deben ser considerados al determinar si la industria agropecuaria es una fuente neta de gases de efecto invernadero.
Además, aunque encontramos reservas de carbono terrestres en aumento en algunos países de América del Sur, no es posible atribuir esto específicamente a los pastos, ya que hay una absorción neta en algunos países al sumar todos los ecosistemas, pero no estamos estimando las contribuciones de diferentes ecosistema dentro del mismo país”





